Recesión confirmada por el propio mercado: el REM recorta a la mitad el crecimiento y anticipa una caída del 2,3%

Las consultoras que releva el Banco Central prevén que la actividad se hunda en el tercer trimestre y que la economía crezca apenas 0,7% en 2026. La inflación, aunque desacelera, cerraría el año en torno al 30%.

Recesión confirmada por el propio mercado: el REM recorta a la mitad el crecimiento y anticipa una caída del 2,3%
Imagen ilustrativa generada con IA

Ya no lo dicen solo los economistas heterodoxos ni los sindicatos. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central —una encuesta a consultoras y bancos, en su mayoría afines al rumbo oficial— confirmó en octubre que la economía argentina atraviesa una recesión más profunda de lo previsto.

Los analistas esperan que la actividad caiga 2,3% en el tercer trimestre respecto del segundo, sin estacionalidad. Un mes atrás proyectaban una baja del 1%. Para todo 2026, el crecimiento estimado se redujo a 0,7%, menos de la mitad del 1,5% que anticipaban en el relevamiento anterior. Como el INDEC ya había informado una caída de 0,6% en el segundo trimestre, dos trimestres consecutivos en baja colocan al país en la definición formal de recesión técnica. La confirmación oficial llegará con el EMAE de septiembre.

Inflación baja, economía quieta

El mismo REM proyecta una inflación de 1,8% para octubre y de 1,7% para noviembre, con un acumulado anual de 30,4% —levemente por encima de la encuesta previa— y un dólar que cerraría el año en 1.590 pesos. El Gobierno exhibe la desaceleración de precios como prueba de éxito. Pero la experiencia argentina enseña que una inflación que baja a fuerza de demanda deprimida, salarios planchados y apertura importadora no es estabilidad: es estancamiento.

En la Ciudad de Buenos Aires, de hecho, el índice de octubre se aceleró a 1,9%, con aumentos de 5,4% en el gas y de casi 13% en las verduras. Los servicios regulados y los alimentos, que pesan más en los hogares de menores ingresos, siguen marcando el ritmo.

Quién paga el ajuste

La recesión no se reparte de manera pareja. Golpea primero a la industria y al comercio minorista, dos de los sectores que más empleo generan. Golpea a las pymes que dependen del mercado interno y a los trabajadores informales, que no tienen ninguna red. Mientras tanto, los sectores exportadores de commodities y el sistema financiero transitan el ciclo con otra suerte.

El programa económico prometió que el orden fiscal traería inversión y crecimiento. Tres años después, los números del propio Banco Central muestran otra cosa: una economía que no arranca y un modelo que confía en que el mercado resuelva lo que solo una política de ingresos, crédito y desarrollo productivo puede resolver. Sin demanda no hay producción, y sin producción no hay salida.

Con información de El Destape / Infobae.