Celulares gamer a más de un millón de pesos: la apertura trae tecnología, ¿pero quién puede comprarla?
La china nubia lanzó en el país su serie Neo 5, con baterías extremas y potencia para juegos. Las especificaciones impresionan; los precios, frente a los ingresos, también.
La marca china nubia presentó en la Argentina su serie Neo 5, dos smartphones pensados para el público gamer y para quienes priorizan la autonomía. Están disponibles desde el 30 de octubre en operadores, grandes cadenas, la tienda oficial de la marca en Mercado Libre y su sitio web, con una promoción de lanzamiento vigente hasta el 16 de noviembre.
El modelo insignia, el Neo 5 GT 5G, apuesta a la potencia: procesador MediaTek Dimensity 7400, 12 GB de RAM, 512 GB de almacenamiento, pantalla OLED de 6,8 pulgadas a 144 Hz, ventilador de refrigeración activa, gatillos físicos y carga rápida de 80 W. Su precio promocional baja de $1.299.999 a $1.199.999. El Neo 5 Max 5G pone el foco en la batería, de 7.100 mAh, con pantalla de 7,5 pulgadas, 8 GB de RAM, 256 GB y NFC para pagos; cuesta $799.999 en promoción. A eso se suma un bono de $100.000 y hasta 18 cuotas sin interés, según el comercio.
Las especificaciones son competitivas y el desembarco refleja una tendencia: la llegada de marcas asiáticas a un mercado que el Gobierno abrió con la baja de aranceles a la importación. Para el consumidor de ingresos altos, más oferta y más competencia. Pero la pregunta pertinente es otra: ¿cuántos argentinos pueden acceder?
Un equipo de $1.199.999 supera holgadamente el haber mínimo jubilatorio y representa una porción enorme de un salario medio. La financiación en 18 cuotas, presentada como beneficio, es también un síntoma: el consumo de bienes durables sobrevive a fuerza de endeudamiento familiar, en un contexto de ingresos que perdieron frente a la inflación.
Hay además una discusión productiva que excede a una marca. La industria electrónica nacional, concentrada en Tierra del Fuego, sostiene miles de empleos bajo un régimen que el oficialismo cuestiona en nombre de la eficiencia y del precio. La apertura indiscriminada puede abaratar algunos productos, pero también pone en riesgo capacidades industriales y puestos de trabajo que tardaron décadas en construirse.
La tecnología no es neutral respecto de su distribución. El celular es hoy herramienta de trabajo, de estudio y de acceso a derechos. Que la innovación llegue al país es una buena noticia; que sólo llegue a quienes pueden pagarla, en un contexto de salarios deprimidos, es un problema político. La brecha digital también es una forma de desigualdad.
