León XIV llega a la Argentina y el Gobierno teme un mensaje que incomode a Milei
Con sus aliados internacionales en retroceso, la Casa Rosada observa con inquietud la visita del Papa. Pettovello intentó anticipar un discurso sin política, pero la Iglesia no lo confirmó.
La visita del papa León XIV encuentra al Gobierno de Javier Milei en su momento internacional más delicado. Donald Trump acaba de sufrir una dura derrota electoral, Flávio Bolsonaro perdió en Brasil y el paraguayo Santiago Peña atraviesa una crisis profunda. En ese contexto, la Casa Rosada sigue cada paso de la agenda papal con una preocupación que no disimula: que el Pontífice hable de lo que se ve en las calles.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, intentó adelantarse. Aseguró que ni la Iglesia argentina ni el Vaticano tienen intención de dar un mensaje político y que el Papa se limitará a temas pastorales, la protección de los vulnerables y la pobreza. Ni el Episcopado ni la Santa Sede confirmaron sus dichos. El vocero presidencial, Adrián Ravier, tomó distancia en conferencia: dijo desconocer esa información y que no puede anticipar las palabras del Papa.
La contradicción es evidente. Pretender que hablar de pobreza y de los vulnerables no es político revela una concepción de la política reducida a la disputa partidaria. En la tradición de la doctrina social de la Iglesia —que el peronismo incorporó como uno de sus pilares— la pobreza es consecuencia de decisiones económicas, no un fenómeno natural. Cualquier palabra papal sobre los excluidos interpela inevitablemente a un Gobierno que hizo del ajuste su programa.
La Iglesia, además, ya está en movimiento. La Comisión Episcopal de Pastoral Social impulsa una petición para que el Senado trate el proyecto de prevención de la ludopatía y regulación de las apuestas online, que perderá estado parlamentario el 30 de noviembre. El sacerdote y diputado Juan Carlos Molina fue directo: sostuvo que el Papa va a “bajar línea”, porque los Papas hacen política.
El nerviosismo oficial también tiene lectura interna. Pettovello, mencionada como posible compañera de fórmula de Milei en 2027, generó ruido en otros despachos del Gabinete al afirmar que en su ministerio no hay quejas del Vaticano.
Más allá de lo que diga León XIV, su visita expone una tensión de fondo: la que separa a un Gobierno que concibe al mercado como ordenador de la vida social de una institución que, con matices, sigue sosteniendo que la economía debe estar al servicio de las personas. Esa tensión no se resuelve con declaraciones preventivas.
