Pauny, al borde de la segunda quiebra: la apertura importadora golpea al corazón industrial de Córdoba
La fábrica de tractores de Las Varillas, nacida de la cooperativa que rescató a Zanello en 2002, adeuda salarios a 450 trabajadores y tiene cheques rechazados por más de $1.000 millones. La maquinaria china avanza sobre el mercado.
La historia de Pauny es la historia de la industria argentina en miniatura. Nació en enero de 2002 de las cenizas de Zanello, que había quebrado en septiembre de 2001, cuando sus trabajadores formaron una cooperativa y, junto con exdirectivos, concesionarios y el municipio de Las Varillas, volvieron a poner en marcha la planta. Primero la alquilaron, después la compraron. Llegó a liderar el mercado nacional de tractores y a producir unas 2.000 unidades por año. Hoy está otra vez al borde de la quiebra.
La empresa adeuda salarios desde la segunda quincena de septiembre, acumula cheques rechazados por más de $1.000 millones y redujo su actividad a tres días por semana. Sus 450 trabajadores marcharon a la Municipalidad, pidieron la intervención del Ministerio de Trabajo y escracharon el domicilio de uno de los titulares. La UOM denuncia además que la empresa retuvo aportes que nunca depositó. La firma busca un inversor, ya sea mediante capital externo o una venta total o parcial.
El caso no es aislado. Según la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba, entre enero y agosto la actividad metalúrgica provincial cayó 9,5% interanual y se perdieron 2.121 empleos formales. En maquinaria agrícola el derrumbe es mayor: la actividad bajó 29,1% y se destruyeron 245 puestos. La principal causa señalada es la apertura de importaciones, en particular de tractores y maquinaria de origen chino con precios imposibles de igualar.
Es la paradoja del modelo libertario: un sector que abastece al campo —el motor exportador que el Gobierno celebra— queda desplazado por la competencia importada, mientras el atraso cambiario y la caída del mercado interno completan el cuadro. Sin protección selectiva, crédito productivo ni compras con preferencia nacional, la cadena agroindustrial se reduce a exportar granos e importar las máquinas que los cosechan.
El dato político no es menor. Las Varillas votó masivamente a Milei: 74,3% en el balotaje de 2023 y 43,7% para La Libertad Avanza en 2025. El gobierno de Martín Llaryora sigue el conflicto y busca alternativas para sostener el empleo.
Pauny demostró hace dos décadas que los trabajadores organizados pueden recuperar una fábrica cuando el mercado la da por muerta. Esta vez, la pregunta es si habrá un Estado dispuesto a acompañar o si la soberanía productiva quedará, otra vez, librada a la suerte del mercado.
