Soberanía en remate: el trasfondo del intento de privatizar y extranjerizar Fabricaciones Militares
Ante los frenos políticos y jurídicos que frenan la cesión directa de tierras estratégicas en fronteras y recursos naturales, la gestión libertaria acelera el desmantelamiento del complejo industrial de la defensa. La entrega de un pilar histórico fundado por Manuel Savio pone en jaque la autonomía tecnológica, la producción nacional y la seguridad estratégica del país.
El intento del Poder Ejecutivo por desarmar el marco normativo que protege los recursos estratégicos y el territorio nacional no es un hecho aislado; responde a una matriz ideológica que concibe la patria como un activo financiero liquidable. Tras tropezar con resistencias en su pretensión de flexibilizar la Ley de Tierras, el oficialismo reorienta su embestida hacia un blanco histórico: el remate y la extranjerización de Fabricaciones Militares.
La maniobra excede la mera lógica fiscal de reducir el gasto público. La transformación de esta insignia estatal en Sociedad Anónima abre las puertas al capital corporativo internacional —vinculado a potencias globales y bloques atlánticos— sobre un entramado científico e industrial decisivo para el desarrollo argentino. Fundada en 1941 bajo el impulso del general Manuel Savio, Fabricaciones Militares nació para garantizar que el país no dependiera de los vaivenes ni de las presiones geopolíticas de las potencias dominantes para proveerse de insumos de defensa, insumos químicos e infraestructura estratégica.
El impacto social y económico de esta política de desguace recae directamente sobre las ciudades del interior profundo, como Río Tercero, Villa María o Beltrán. Allí, el achicamiento de la producción local destruye puestos de trabajo calificados, desarticula la cadena de pymes proveedoras y asesta un golpe demoledor al tejido productivo regional.
Convertir una herramienta de independencia económica en mercancía para la especulación financiera consolida la subordinación colonial y cercena la soberanía nacional. La entrega del patrimonio industrial de la defensa subordina las decisiones geopolíticas argentinas a intereses foráneos y condena al país a la reprimarización y a la vulnerabilidad estratégica frente a los poderes globales.
El tratamiento legislativo sobre las restricciones al dominio extranjero de recursos soberanos reactivó el debate sobre la defensa del territorio y los activos nacionales. La sesión parlamentaria puede verse en la cobertura de El Pase de la Tarde en YouTube, donde se analiza el impacto político de estas medidas para el país.
