EL FRENTE HACIA LA RECONSTRUCCIÓN Kicillof se consolida como referencia opositora frente al impacto social del modelo libertario
Un estudio de la consultora Synopsis registra un virtual empate entre el peronismo y La Libertad Avanza. El techo al proyecto oficialista lo fija la crisis del salario y el empleo en los sectores populares.
El deterioro de las condiciones de vida de la clase trabajadora comenzó a plasmarse en el escenario político electoral. Según el último relevamiento de la consultora Synopsis, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se consolida como la principal referencia de la oposición con el 30,4% de la preferencia general (y el 32,2% en el espacio nacional-popular), seguido por Cristina Fernández de Kirchner con el 21,7%.
Este liderazgo emergente se enmarca en una sociedad golpeada por las políticas de ajuste. El 60,2% de los encuestados exige un cambio de rumbo económico, contra apenas un 35,6% que apoya la continuidad del gobierno de Javier Milei. Las urgencias de las familias populares no son abstractas: la pérdida de poder adquisitivo de los salarios (46,2%) y la destrucción del empleo (21,5%) encabezan las preocupaciones cotidianas.
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Escenario Electoral y Rechazo Político |
Porcentaje |
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Intención de voto: Peronismo / Fuerza Patria |
35,7% |
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Intención de voto: La Libertad Avanza |
35,5% |
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Rechazo social (Anti-voto): La Libertad Avanza |
47,3% |
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Rechazo social (Anti-voto): Peronismo |
36,7% |
Aunque la intención de voto ubica a Fuerza Patria en un empate técnico con el oficialismo (35,7% a 35,5%), la diferencia sustancial radica en la densidad del rechazo: La Libertad Avanza padece un 47,3% de desaprobación electoral, superando por más de diez puntos al peronismo. El "antimileísmo", incubado en los barrios populares e industrias castigadas, pesa hoy más que el histórico sesgo antiperonista promovido por los bloques hegemónicos.
El desafío de la reconstrucción nacional no pasa solo por aglutinar el descontento, sino por estructurar una alternativa de soberanía y justicia social. La centralidad institucional de Kicillof, respaldada en la gestión de la principal provincia productiva del país, emerge como el eje articulador para reordenar las fuerzas del trabajo frente al avance del capital financiero.
