Nueva jornada de resistencia: El Gobierno recurre a la represión y las detenciones para blindar su ajuste laboral

Mientras en el Congreso se intenta subastar la dignidad de los trabajadores, la respuesta oficial a la movilización popular fue, una vez más, el aparato represivo. Hay dos detenidos en el marco de una cacería que busca disciplinar a quienes defienden sus derechos frente al avance del capital financiero.

Nueva jornada de resistencia: El Gobierno recurre a la represión y las detenciones para blindar su ajuste laboral
Nueva jornada de resistencia

Mientras en el Congreso se intenta subastar la dignidad de los trabajadores, la respuesta oficial a la movilización popular fue, una vez más, el aparato represivo. Hay dos detenidos en el marco de una cacería que busca disciplinar a quienes defienden sus derechos frente al avance del capital financiero.

En una jornada marcada por el aroma rancio de la quita de derechos, el Gobierno Nacional confirmó la detención de dos ciudadanos en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Lo que la prensa oficialista califica como "incidentes", no es más que la legítima resistencia de un pueblo que se niega a ser espectador pasivo de su propia esclavitud.

El escenario de la tensión es claro: dentro del Palacio Legislativo, el bloque del ajuste intenta avanzar con una Reforma Laboral que retrotrae a la Argentina a principios del siglo XX, barriendo con las conquistas históricas que el Movimiento Obrero Organizado forjó con sangre y lucha bajo la bandera de Perón y Evita. Afuera, la respuesta de las fuerzas de seguridad fue el manual de la derecha: gases, palos y detenciones arbitrarias.

La criminalización como política de Estado

El Ministerio de Seguridad confirmó que los detenidos son un hombre y una mujer, quienes participaban de la movilización convocada por centrales obreras y movimientos sociales. Bajo la excusa del "orden público", el gobierno despliega un protocolo represivo que tiene un solo objetivo: despejar la calle para que el saqueo de los derechos laborales pase sin ruidos molestos.

La lectura es unánime: no son detenciones aisladas, es una cacería política. Se busca infundir miedo para que el trabajador no se manifieste contra la precarización, contra el fin de las indemnizaciones y contra la destrucción de los convenios colectivos de trabajo.

Una ley de espaldas al pueblo

La reforma que se debate no es más que un "plan de negocios" redactado en los estudios jurídicos de las grandes corporaciones y el FMI. Cada artículo que el oficialismo intenta aprobar es una puñalada al corazón de la justicia social.

"No están discutiendo modernización, están discutiendo la transferencia de riqueza del bolsillo del trabajador a la rentabilidad de los sectores concentrados", expresaron referentes del peronismo progresista que acompañaron la columna de manifestantes. "Detienen a dos compañeros para tapar que le están robando el futuro a millones".

La organización es el camino

Pese a los intentos de dispersión y al vallado que separa a los representantes del pueblo de sus representados, la militancia permanece en estado de alerta y movilización. La historia argentina ha demostrado que los derechos se conquistan y se defienden en la calle.

La detención de estos compatriotas se suma a una lista creciente de hostigamientos contra la protesta social. Sin embargo, como bien enseñó la historia de nuestro movimiento: podrán cortar algunas flores, pero no podrán detener la primavera de un pueblo decidido a ser libre, soberano y, por sobre todas las cosas, dignamente trabajador.