El ajuste no perdona ni a los abuelos: Caputo retiene los fondos del PAMI y empuja al abismo a la salud patagónica
En un nuevo ejercicio de crueldad administrativa, el Ministerio de Economía que conduce Luis "Toto" Caputo ha decidido "pisar" las partidas destinadas a los hospitales del sur argentino. Mientras el gobierno festeja un superávit de cartón, miles de jubilados en la Patagonia quedan a la deriva, rehenes de una planilla de Excel que ignora el derecho a la vida.
En un nuevo ejercicio de crueldad administrativa, el Ministerio de Economía que conduce Luis "Toto" Caputo ha decidido "pisar" las partidas destinadas a los hospitales del sur argentino. Mientras el gobierno festeja un superávit de cartón, miles de jubilados en la Patagonia quedan a la deriva, rehenes de una planilla de Excel que ignora el derecho a la vida.
La doctrina del "déficit cero" ha cruzado una nueva frontera ética. En las últimas horas, se confirmó que el PAMI ha suspendido los pagos a la red de hospitales de la Patagonia, una medida que amenaza con paralizar la atención médica de nuestros adultos mayores en una de las regiones más hostiles y costosas del país. La orden, según denuncian fuentes del sector, viene directamente del Palacio de Hacienda: Luis Caputo ha decidido retener los fondos para seguir financiando la ficción del superávit fiscal a costa del hambre y la salud del pueblo.
El "ahogo financiero" como herramienta política
Lo que el oficialismo presenta como un "reordenamiento de cuentas" no es más que un ajuste criminal sobre los hombros de quienes aportaron toda su vida a la grandeza de la Nación. Al no transferir los recursos correspondientes, el PAMI rompe la cadena de pagos con los hospitales provinciales y municipales de la Patagonia, que hoy se encuentran en una situación de asfixia total.
- Insumos básicos: Los hospitales denuncian que ya no pueden garantizar gasas, medicamentos de alta complejidad ni el mantenimiento de aparatología clave.
- Prestaciones en riesgo: Ya se reportan suspensiones de cirugías programadas y turnos de especialistas en provincias como Chubut, Santa Cruz y Río Negro.
- Federalismo herido: Una vez más, el centralismo porteño de la "casta financiera" castiga a las provincias, especialmente a aquellas que se atreven a cuestionar el rumbo extractivista y de entrega nacional.
La timba financiera vs. la Justicia Social
Resulta intolerable que se utilicen los fondos de la seguridad social para garantizar el pago de intereses de deuda o para mostrar una robustez fiscal inexistente ante los mercados internacionales. Para el peronismo, la salud no es un gasto, es una inversión en dignidad.
"No se trata de falta de plata, se trata de una elección política: prefieren que un jubilado en Comodoro Rivadavia no tenga su tratamiento oncológico para que a los especuladores de Wall Street les cierren las cuentas", señalaron dirigentes territoriales de la región.
Este ataque al PAMI es el corazón del modelo neoliberal de Milei y Caputo: un Estado que deserta de sus funciones más básicas, dejando la vida de los más humildes librada a la "mano invisible" del mercado, que en la Patagonia se traduce en soledad y abandono.
Organizar la resistencia federal
La respuesta de los gobernadores patagónicos y de las organizaciones de jubilados no se ha hecho esperar. Se están gestando presentaciones judiciales por el incumplimiento de los deberes de funcionario público contra las autoridades del PAMI y el propio Caputo. El movimiento obrero organizado y el campo popular deben estar en alerta: defender el PAMI es defender la soberanía sobre nuestros cuerpos y nuestro territorio.
La historia será implacable con aquellos que, detrás de una oficina en Buenos Aires, firman resoluciones que condenan al frío y a la enfermedad a nuestros abuelos del sur. La Justicia Social no es un "robo", es el único horizonte posible para una Patria que se niega a ser una colonia de los mercados.
