Golpe al Bolsillo y Desidia Estatal: La inflación de febrero se dispara y la comida se vuelve un lujo para pocos

Golpe al Bolsillo y  Desidia Estatal: La inflación de febrero se dispara y la comida se vuelve un lujo para pocos

El "milagro" libertario se cae a pedazos en las góndolas. La primera semana de febrero registró un aumento récord en alimentos y bebidas, exponiendo el fracaso de la desregulación absoluta. Mientras el Gobierno mira para otro lado, los formadores de precios ejecutan una brutal transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los grandes grupos concentrados.

La única verdad es la realidad, y la realidad de este febrero de 2026 es que a las familias argentinas ya no les alcanza para comer. Los datos que arrojan las consultoras privadas sobre la inflación de la primera semana del mes son lapidarios: los precios se descontrolaron, rompiendo cualquier techo previsto y pulverizando, una vez más, el salario de los trabajadores.

Lo que los medios hegemónicos llaman "reacomodamiento de precios relativos", en la mesa de los argentinos tiene otro nombre: saqueo. La disparada en los valores de la Canasta Básica no es un fenómeno meteorológico; es la consecuencia directa de un modelo económico que decidió retirar al Estado de su rol de árbitro y protector de los más débiles.

La libertad de morirse de hambre

El dogma del Gobierno Nacional, que reza que "el mercado se regula solo", ha demostrado ser una trampa mortal para la clase media y los sectores populares. Sin programas de referencia como Precios Cuidados y sin funcionarios dispuestos a controlar a los oligopolios alimenticios, las grandes empresas han tenido vía libre para remarcar a su antojo.

El resultado está a la vista:

  • Subas injustificadas en productos de primera necesidad (leche, pan, carne).
  • Una inflación semanal que supera los peores pronósticos.
  • Una insensibilidad total por parte de un Ministerio de Economía que festeja el "superávit" en planillas de Excel mientras la gente recorta en comida.

Los ganadores de siempre

Este rebrote inflacionario no afecta a todos por igual. Mientras el jubilado tiene que elegir entre comprar remedios o cenar, y el trabajador ve cómo su sueldo se licúa antes de cobrarlo, hay un sector que brinda con champagne: los especuladores y los monopolios.

La inflación en Argentina hoy no es por emisión, ni por demanda; es una inflación de costos y de codicia. Es la ganancia extraordinaria de un puñado de empresas que, ante la pasividad cómplice de la Casa Rosada, deciden cuánto tienen que pagar los argentinos para subsistir.

Febrero, un mes calvario

El inicio de febrero suele ser difícil por el comienzo de clases y los gastos estacionales, pero este 2026 se perfila como una pesadilla social. La suba de alimentos arrastra consigo el umbral de pobreza, empujando a miles de compatriotas a la exclusión.

No hay sociedad viable sin Justicia Social. Un país que produce alimentos para 400 millones de personas no puede tener a su propio pueblo penando para comprar un litro de leche. El descontrol de precios de esta semana es la prueba cabal de que el anarcocapitalismo no es un plan económico, sino un plan de negocios para los amigos del poder y de miseria para las mayorías.