Operación mordaza en el INDEC: el Gobierno interviene el organismo para ocultar el impacto del tarifazo en la mesa de los argentinos

Operación mordaza en el INDEC: el Gobierno interviene el organismo para ocultar el impacto del tarifazo en la mesa de los argentinos

Mientras los "gurúes" de la City festejan números de miseria, la realidad efectiva nos muestra que desplazaron a Marco Lavagna para que el índice no refleje el brutal aumento de los servicios que asfixia a la clase media y a los trabajadores.

La única verdad es la realidad, decía el General, y hoy esa realidad golpea la puerta de cada hogar argentino. Tras la escandalosa intervención de hecho en el INDEC, que forzó la renuncia de Marco Lavagna, el Gobierno intenta maquillar lo que la calle ya sabe: el modelo de exclusión no cierra sin mentiras estadísticas.

En las últimas horas, los consultores del poder económico —esos mismos que aplauden el ajuste mientras el pueblo se ajusta el cinturón— salieron a instalar que la inflación de enero rondaría entre el 2,4% y el 2,6%. Lo presentan como un "éxito" de la gestión, pero ocultan la maniobra de fondo: la decisión política del Ministerio de Economía de cajonear la actualización de la fórmula del IPC.

¿Por qué frenaron el nuevo índice? La respuesta es simple y dolorosa para el bolsillo popular. La nueva metodología, que debía implementarse ahora, le daba un peso real (del 9,4% al 14,5%) a los servicios públicos (Luz, Gas, Agua). Justamente, el rubro donde el Gobierno aplicó un tarifazo salvaje para complacer al FMI y a las energéticas amigas. Si se medía como corresponde, el "dibujo" de la inflación se les caía a pedazos y quedaba expuesta la transferencia de recursos de los trabajadores a los grupos concentrados.

El ministro Caputo, artífice de la deuda a 100 años y hoy ejecutor de este plan de miseria planificada, intentó justificar lo injustificable diciendo que el nuevo índice daba "una décima menos". Pero el pueblo no come vidrio: si daba menos, ¿por qué echaron al titular del INDEC y frenaron la publicación? Está claro que buscan invisibilizar el costo de vida real para planchar las paritarias y seguir licuando los salarios.

Mientras las consultoras amigas del mercado como LCG o C&T tiran cifras para calmar a la timba financiera, la industria nacional se desangra (la producción automotriz cayó un 12% y la UIA ya pide la escupidera) y el consumo interno se desploma. Celebran un 2,5% de inflación en un cementerio de fábricas cerradas.

No hay soberanía política sin independencia económica, y no hay independencia económica si nos mienten en la cara con los números. Lo que llaman "polémica" no es más que una operación de encubrimiento para tapar que el salario ha perdido, una vez más, la carrera contra los precios y las tarifas. Podrán intervenir el INDEC, pero no podrán intervenir la heladera vacía de los argentinos.