Contra los pibes, todo; contra la casta, nada: el Gobierno apura la Ley Penal Juvenil para criminalizar la pobreza

Contra los pibes, todo; contra la casta, nada: el Gobierno apura la Ley Penal Juvenil para criminalizar la pobreza

En medio de un verano donde el salario se derrite, el oficialismo activa la maquinaria en Diputados con una obsesión: meter presos a los chicos. La Libertad Avanza busca tapar el fracaso económico con demagogia punitiva, olvidando que, para el peronismo, los únicos privilegiados deben ser los niños, no los especuladores.

"Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar". Pero para el gobierno de La Libertad Avanza, la única realización posible parece ser la construcción de muros y rejas. En una carrera contrareloj, y utilizando las sesiones extraordinarias como escenario de un show mediático, el oficialismo en la Cámara de Diputados fijó fecha para tratar su caballito de batalla: la Baja de la Edad de Imputabilidad.

Martín Menem y sus alfiles legislativos pisan el acelerador. ¿La urgencia? No es el hambre, no es la falta de remedios, no es el cierre de PyMEs. La urgencia es darle marco legal a la persecución de la juventud descarte que este mismo modelo económico genera.

Una cortina de humo sobre la realidad nacional

Esta ofensiva parlamentaria no es ingenua. Aparece justo cuando los números de la inflación y la recesión golpean la puerta de la Casa Rosada. Necesitan un culpable, un enemigo interno para alimentar el odio de sus redes sociales, y han elegido al eslabón más débil: los pibes de nuestros barrios populares.

Mientras desfinancian los clubes de barrio, recortan las becas escolares y vacían los comedores, nos quieren vender que la seguridad se consigue bajando el martillo penal sobre un chico de 13 o 14 años. El peronismo lo tiene claro: la inseguridad es hija de la exclusión. No se combate con el Código Penal en la mano, se combate con Justicia Social, con trabajo para los padres y escuelas para los hijos.

El Estado: ¿Gendarme o Promotor?

La doctrina justicialista nos enseña que el Estado debe ser el garante de la felicidad del pueblo. Este gobierno, en cambio, propone un Estado ausente para regular a los poderosos, pero ferozmente presente para castigar a los humildes. Quieren un Estado gendarme que limpie las calles de los "sobrantes" del modelo.

Acelerar esta agenda en Diputados es la confesión del fracaso de la política. Cuando un gobernante pide cárcel para un niño, está admitiendo que no supo darle un libro, una pelota o un plato de comida. Evita nos legó el mandato de que "donde existe una necesidad, nace un derecho". Para los libertarios, donde existe una necesidad, nace un delito.

El Bloque Nacional y Popular dará la batalla en el recinto. No vamos a permitir que se legisle desde la crueldad y el marketing. La seguridad de los argentinos no se negocia, pero el futuro de nuestros pibes tampoco. Menos balas, más educación. Menos rejas, más inclusión.