El Faro de la Patria Grande: Lula celebró los 46 años del PT con un llamado a blindar la soberanía frente al acecho de la reacción

En un acto cargado de mística popular, el presidente de Brasil reivindicó la vigencia del Partido de los Trabajadores como la herramienta histórica de los humildes. "La democracia no es solo votar, es comer, tener salud y no arrodillarse ante el capital financiero", sentenció el líder brasileño en un mensaje que resuena en toda la región.

El Faro de la Patria Grande: Lula celebró los 46 años del PT con un llamado a blindar la soberanía frente al acecho de la reacción

En un acto cargado de mística popular, el presidente de Brasil reivindicó la vigencia del Partido de los Trabajadores como la herramienta histórica de los humildes. "La democracia no es solo votar, es comer, tener salud y no arrodillarse ante el capital financiero", sentenció el líder brasileño en un mensaje que resuena en toda la región.

Mientras en el sur del continente los proyectos neoliberales intentan desmantelar los derechos conquistados, en Brasil la esperanza sigue movilizada. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó el acto por el 46º aniversario del Partido de los Trabajadores (PT), transformando la celebración en un potente manifiesto político: la defensa irrenunciable de la soberanía nacional y la profundización de la democracia social frente a las amenazas de las extremas derechas que responden a intereses foráneos.

Para Lula, y para quienes creemos en la integración de la Patria Grande, el PT no es solo una sigla partidaria, es el acumulado histórico de las luchas obreras, campesinas y de las minorías que decidieron dejar de ser espectadores para ser protagonistas de su propio destino.

Soberanía es dignidad, no solo bandera

En su discurso, Lula trazó una línea divisoria clara. Por un lado, aquellos que ven en Brasil (y en la región) un reservorio de recursos para el saqueo extractivista; por el otro, el proyecto nacional y popular que busca transformar la riqueza natural en bienestar para las mayorías.

  • Defensa de lo propio: El mandatario hizo hincapié en que la soberanía de Brasil no está completa mientras haya hambre o mientras las empresas estratégicas del Estado sean acechadas por la voracidad privatizadora.
  • La trampa de la "libertad" de mercado: En un dardo indirecto a los modelos de ajuste que asolan la región, Lula recordó que la verdadera libertad es la que nace de la igualdad de oportunidades y no de la ley de la selva económica.

El PT como escudo de la democracia social

A sus 46 años, el PT se reafirma como la columna vertebral de un proceso de transformación que ha logrado sacar a millones de la pobreza. Lula advirtió que la democracia está en riesgo en todo el mundo debido al avance de discursos de odio financiados por sectores del capital concentrado que no toleran la justicia social.

"La democracia está bajo ataque porque nosotros decidimos que el presupuesto debe incluir a los pobres. Defender la democracia es defender el derecho a la universidad para el hijo del obrero y el plato de comida en la mesa de cada brasileño", afirmó con la fuerza de quien conoce el barro de la política territorial.


Un mensaje para la Argentina y la Región

El discurso de Lula es una brújula. En momentos donde se intenta instalar que el Estado es el enemigo, el líder del PT demuestra que solo un Estado fuerte, soberano y conducido por el pueblo puede enfrentar las crisis globales y el cambio climático (otro de los ejes de su discurso, vinculando la protección de la Amazonía con la soberanía alimentaria).

La unidad del campo popular en Brasil es un espejo donde debemos mirarnos: la organización, la movilización constante y la coherencia ideológica son las únicas herramientas capaces de frenar el avance de la reacción y retomar la senda del desarrollo con inclusión.

¡La lucha sigue, compañeros! Porque como dice Lula: la esperanza nunca se rinde.