LA PREMIACIÓN AL PRIVILEGIO Argentina encabeza el ranking global de amnistías fiscales: la impunidad que financia la desigualdad

Según un informe de Fundar, el país otorgó 59 blanqueos desde 1983. La evasión de grandes contribuyentes y agroexportadoras alcanza 8 puntos del PBI, minando el financiamiento del Estado y la justicia redistributiva.

LA PREMIACIÓN AL PRIVILEGIO Argentina encabeza el ranking global de amnistías fiscales: la impunidad que financia la desigualdad
LA PREMIACIÓN AL PRIVILEGIO Argentina encabeza el ranking global de amnistías fiscales

La repetición sistemática de perdón impositivo en la Argentina dejó de ser una medida excepcional para consolidarse como un engranaje estructural de desposesión social. Un reciente informe del centro de estudios Fundar revela que el país lidera el ranking regional y global de amnistías tributarias, con 59 blanqueos aprobados entre 1983 y 2025, superando holgadamente a reconocidas guaridas fiscales como Panamá (24).

Esta dinámica consagra una profunda inequidad redistributiva. Mientras se erosiona el poder adquisitivo de la clase trabajadora y se desfinancia la salud, la educación y las jubilaciones, el Estado convalida la fuga y el incumplimiento del capital concentrado. Entre el IVA y el Impuesto a las Ganancias, la pérdida de recaudación por evasión asciende a 8 puntos del PBI.

RANKING DE AMNISTÍAS TRIBUTARIAS (1983-2025)

1. Argentina           [59]

2. Panamá              [24]

3. Rep. Dominicana     [19]

4. Brasil / Colombia   [17]

La desregulación y la retórica oficial que presenta al evasor como un “héroe” operan como vehículo de transferencia de ingresos desde las mayorías populares hacia los sectores dominantes. Argentina ostenta el tercer lugar mundial en número de beneficiarios de sociedades offshore. El sector agroexportador constituye un caso testigo: mediante firmas pantalla en Uruguay, las corporaciones triangulan operaciones y fugan rentabilidades, privando al fisco nacional de cientos de millones de dólares.

Esta ineficiencia en la recaudación no responde a la informalidad de subsistencia de la economía popular, sino a la elusión planificada de los sectores de mayor capacidad contributiva. Las amnistías recurrentes erosionan la soberanía fiscal, consagran un trato preferencial para los delincuentes de cuello blanco y desarticulan el contrato social.

Sin soberanía sobre los recursos ni equidad tributaria, la promesa de desarrollo nacional se disuelve en beneficio de una minoría privilegiada. La impunidad fiscal no es neutral: la riqueza no declarada que se perdona arriba es la masa de recursos que le falta abajo al pueblo argentino.