La democracia y la justicia social nos necesitan unidos
Desde que asumió el gobierno de Javier Milei venimos advirtiendo el creciente autoritarismo, la violación de la Constitución y de las instituciones republicanas y la aplicación de una política económica y social que destruye empleos, destruye industria, ataca a los trabajadores, a los jubilados, a las provincias, desfinancia la educación, la salud, la ciencia y la tecnología.
Un modelo de exclusión de las grandes mayorías, inviable, que va a terminar con una fuerte crisis económica y social y que llevará décadas solucionar.
El modelo cruel, inhumano, autoritario y entreguista de Milei nos lleva a un callejón sin salida. A poco más de dos años de implementado el modelo, cerraron 25 mil empresas, se perdieron como nunca empleos, se licuó el salario y se violaron todas las normas de convivencia que tanto nos costaron consolidar. Por primera vez tenemos un gobierno que va más allá del negacionismo, sino que justifica el terrorismo de Estado, porque no cree en la democracia.
A esta pesadilla hay que ponerle fin y sólo podemos hacerlo desde la construción política y social.
Desde Forja acompañamos todas las luchas de estos años, participamos de las marchas y trabajamos desde el Congreso nacional y las legislaturas provinciales para poner un freno a la brutalidad del ajuste.
Llegó el momento de trabajar y unirse para construir un gran frente democrático, con un programa claro que consolide un país industrial, con crecimiento sostenido, federal, con trabajo y salarios dignos y que priorice la igualdad y la justicia social.
Llamamos al resto de las fuerzas políticas democráticas, nacionales y populares a sumarse a esta construcción que debe ser horizontal, de abajo hacia arriba y con mecanismos democráticos para consagrar el programa y luego las candidaturas.
Hoy, en Argentina, hay presos políticos, persecución a dirigentes del campo popular, proscripciones y ello es posible por la connivencia de un sector del poder judicial que está al servicio de los intereses económicos de los dueños del modelo. Ellos tampoco creen en la democracia y el capitalismo digital de los mega millonarios lo proclama: “la democracia y la libertad son incompatibles”.
Para revertir esta situación, para recuperar la democracia con sentido social, para terminar con las prisiones políticas, persecuciones y proscripciones, hay que ganar las elecciones y actuar.
Llamamos a la construcción del Frente democrático y le pedimos a algunos sectores que terminen con el internismo y que prioricen el país.
Por último, expresamos nuestra solidaridad con el Gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella y con la provincia y sus habitantes.
El gobierno de Milei atacó desde un primer momento a la provincia, a su industria, a los fueguinos y a su gobernador. Con la apertura indiscriminada de la importación y la baja de aranceles, Milei provocó despidos masivos en la industria fueguina, intervino arbitrariamente el Puerto Provincia, retuvo la coparticipación a todas las provincias y desmalvinizó la política exterior. Gustavo Melella, referente nacional de Forja, es un defensor de la causa Malvinas, de la Soberanía Nacional, de la industria fueguina y del bienestar de su pueblo, Hoy sufre el castigo del gobierno nacional, porque se opone a las políticas de destrucción que se están implementando. Pero lo que resulta incomprensible, es que algunos dirigentes que se dicen contrarios al anarco-capitalismo y proclaman ser parte del campo nacional, atacan la gobernabilidad pensando en sus organizaciones políticas o en ventajas electorales futuras, cuando lo que está en juego es la propia supervivencia de los argentinos.
Para recuperar la Democracia y la Justicia Social, acá estamos. Somos FORJA
