Mercado Libre se desploma en Wall Street: factura como nunca, pero gana cada vez menos
La acción cayó 12% tras un balance con ingresos récord y márgenes en retroceso. Mientras las consultoras recomiendan comprar, el gigante de Galperin ya es también un banco con una cartera de crédito que creció 62%.
Las acciones de Mercado Libre se hundieron 12% en el Nasdaq este jueves y cerraron en US$ 1.530,28, luego de un balance del tercer trimestre que mostró una paradoja: la compañía nunca facturó tanto y, sin embargo, su rentabilidad retrocede. Los ingresos crecieron un 45,1% interanual, hasta US$ 10.750 millones, pero el resultado operativo cayó un 6,6% y el margen pasó de 9,8% a 6,3%.
La explicación oficial apunta a los costos de la expansión: más envíos gratis, tickets promedio más bajos, logística y energía más caras y una fuerte inversión publicitaria en Brasil. Es la lógica de las plataformas: ganar escala hoy, aun renunciando márgenes, para consolidar una posición dominante mañana.
La consultora SBS Research ve en la caída una oportunidad de compra y fija un precio objetivo de US$ 2.670 para fines de 2027, un potencial de suba cercano al 74%. Es la mirada del inversor. La mirada del país es otra.
El dato más revelador está en Mercado Pago: ingresos por US$ 4.609 millones, 92,9 millones de usuarios activos mensuales, un volumen de pagos de US$ 108.801 millones y una cartera de crédito de US$ 17.884 millones, 62% más que hace un año. Mercado Libre ya no es sólo comercio electrónico: es uno de los principales actores financieros de la región, con una regulación bastante más laxa que la de la banca tradicional.
En la Argentina, ese crecimiento crediticio tiene una contracara social. Millones de hogares financian consumo básico con préstamos de billeteras virtuales a tasas elevadas, mientras los salarios no se recuperan lo perdido. La propia SBS menciona entre los riesgos la evolución de la actividad y del crédito en el país. El negocio financiero de la plataforma crece, en buena medida, sobre el endeudamiento de las familias.
Hay también una cuestión de poder. Una empresa que concentra comercio digital, logística, pagos, crédito y publicidad acumula una capacidad de fijar condiciones sobre pymes, vendedores y consumidores que ningún mercado competitivo debería tolerar sin regulación. Su fundador, Marcos Galperin, es además uno de los empresarios más cercanos al Gobierno.
La cotización se recuperará o no según el ánimo de Wall Street. Lo que no debería depender del mercado es el debate sobre cómo regular a un actor que ya funciona como infraestructura económica del país.
