Sin liquidez para pagar: la CAME le pide a Caputo un plan de pagos que las pymes puedan cumplir

La entidad reclama eliminar el anticipo del 5% y extender de 18 a 48 las cuotas del régimen de ARCA. El pedido desnuda la asfixia financiera de las pequeñas y medianas empresas.

Sin liquidez para pagar: la CAME le pide a Caputo un plan de pagos que las pymes puedan cumplir
Persiana de acero con cartel de cerrado

Las pymes argentinas quieren pagar, pero no pueden. Esa es la síntesis del pedido que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) envió al Ministerio de Economía, según informó La Nación. La nota, firmada por su presidente, Ricardo Diab, y su secretaria general, Beatriz Tourn, solicita modificar el plan de facilidades de pago de ARCA reglamentado por la Resolución General 5924/2026.

El régimen vigente permite cancelar deudas vencidas hasta el 31 de octubre en un máximo de 18 cuotas, con un anticipo del 5% y una tasa del 2,75% mensual. La CAME pide eliminar el pago inicial, al que define como una "barrera de acceso", y extender el plazo a 48 cuotas. La entidad valoró la suspensión transitoria de embargos y ejecuciones fiscales como "una ayuda significativa", pero advirtió que la "falta de liquidez" del sector hace imposible cumplir con condiciones rígidas.

El reclamo no es una cuestión técnica. Es el reflejo de una crisis productiva profunda. Las pequeñas y medianas empresas acumulan deudas impositivas y previsionales no por evasión, sino porque sus ventas cayeron, sus costos subieron y el crédito se volvió inaccesible. El propio ministro Luis Caputo terminó admitiendo días atrás que "tienen un problema financiero", después de meses de negar el problema.

La situación tiene causas concretas: la apertura indiscriminada de importaciones, la caída del consumo interno, las tarifas de servicios dolarizadas y tasas de interés que vuelven imposible financiar capital de trabajo. En ese contexto, una tasa del 2,75% mensual para regularizar deudas resulta, para muchas empresas, otra carga difícil de sostener.

Las pymes generan la mayor parte del empleo privado registrado en el país. Cada una que cierra deja trabajadores en la calle, proveedores sin clientes y comunidades más pobres. Por eso su supervivencia no es un tema sectorial, sino una cuestión de interés nacional.

Un plan de pagos razonable es apenas un paliativo. Lo que las pymes necesitan es un cambio de rumbo: crédito productivo a tasas accesibles, administración del comercio exterior para evitar la competencia desleal y una política que vuelva a poner el mercado interno en el centro. Sin pymes no hay trabajo, y sin trabajo no hay país.