La industria no levanta: cae 1,8% en septiembre y las pymes advierten que este año cerrarán 6.500 empresas

El INDEC confirmó una baja interanual de 2,6% en la producción manufacturera, con derrumbes en maquinaria, textiles y autopartes. Industriales Pymes Argentinos califica de insuficientes las medidas de Caputo.

La industria no levanta: cae 1,8% en septiembre y las pymes advierten que este año cerrarán 6.500 empresas
Imagen ilustrativa generada con IA

Los números del INDEC volvieron a confirmar lo que los industriales vienen denunciando. El Índice de Producción Industrial manufacturero cayó 1,8% en septiembre respecto de agosto y 2,6% en la comparación interanual. Las bajas más pronunciadas se registraron en maquinaria y equipo (26,8%), otros equipos e instrumentos (22%), prendas de vestir, cuero y calzado (5,3%), muebles (4,9%) y vehículos y autopartes (3,5%).

La construcción mostró un repunte del 5,1% mensual, traccionado por insumos como pinturas y hormigón, pero se trata de un rebote tras el fuerte retroceso de julio y agosto. La industria, en cambio, acumula una caída cercana al 2,8% en el año, y varios sectores producen entre un 15% y un 20% menos que en 2022.

95.000 empleos industriales menos

El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, advirtió en la Conferencia Industrial que la estabilización macroeconómica es "necesaria pero insuficiente" y precisó que desde agosto de 2023 se perdieron cerca de 95.000 puestos de trabajo en la industria, con un promedio de 3.700 bajas mensuales durante 2026.

Desde el mundo pyme, el diagnóstico es todavía más duro. Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), calificó de insuficientes las medidas anunciadas por el ministro Luis Caputo. "El problema central es la falta de ventas", sostuvo: no hay demanda en el mercado interno. Y lanzó una proyección alarmante: si no se reactiva el consumo, al cierre del año habrá 6.500 empresas menos, frente a las 4.400 que se estimaban previamente.

Competitividad o demanda

Rosato apuntó contra el enfoque oficial, que interpreta la crisis industrial como un problema de competitividad que se resolvería con desregulación y baja de costos. Para los industriales pymes, la estabilidad macro "no derrama" hacia la producción, y la Argentina sigue siendo cara en dólares por la presión impositiva, el costo de la energía y la competencia de los importados.

El debate de fondo es de modelo. Las pymes industriales generan la mayor parte del empleo privado registrado del país y dependen del mercado interno. Cuando los salarios caen, el consumo se derrumba y las importaciones ingresan sin regulación, son las primeras en caer. Financiamiento accesible, tarifas razonables, compras públicas que prioricen la producción nacional y una política de ingresos que recupere el poder adquisitivo no son reclamos sectoriales: son las condiciones mínimas para que la Argentina siga teniendo industria.

Con información de Clarín / Perfil.