Caputo en la Rural: promesa de cero retenciones y campaña con los dueños de la tierra
Ante los delegados de la Sociedad Rural, el ministro de Economía prometió eliminar todos los derechos de exportación si Milei es reelecto y atribuyó la suba del riesgo país al temor a un cambio de gobierno.
El escenario no fue casual. En el predio de Palermo, ante los delegados de la Sociedad Rural Argentina, el ministro de Economía Luis Caputo hizo algo más que un balance de gestión: lanzó una promesa electoral. "Si tuviéramos otro mandato, no tengan duda de que terminaríamos con todas estas retenciones", afirmó, con el secretario de Agricultura Sergio Iraeta en primera fila.
Caputo repasó la baja de derechos de exportación en granos, su eliminación en leche, porcinos y economías regionales, y la apertura de 226 mercados. También defendió el equilibrio fiscal y celebró haberlo logrado "sin romper los contratos" ni "atropellar los bienes privados". El auditorio aplaudió.
El riesgo país según el ministro
Consultado por el riesgo país, que supera los 900 puntos, el ministro ofreció una explicación reveladora: "El problema no es Milei, lo que algunos tienen miedo es que no esté Milei". Es decir, la desconfianza de los mercados sería culpa de la posibilidad de que los argentinos voten distinto. La democracia, en esa lógica, aparece como un factor de riesgo.
Caputo fue más lejos y advirtió contra "un plan platita" o caminos que llevarían a "expropiar campos", una caricatura de cualquier alternativa que no comparta el rumbo oficial. "La única persona que garantiza el rumbo es Javier Milei. No hay alternativa", concluyó.
¿Quién financia la eliminación de retenciones?
Lo que el ministro no explicó es cómo se compensaría la pérdida de recursos. Los derechos de exportación no son un capricho fiscal: son una herramienta para captar parte de una renta extraordinaria que no surge del esfuerzo del productor sino de la fertilidad de la tierra y de los precios internacionales. También permiten desacoplar los precios internos de los alimentos de las cotizaciones globales, protegiendo la mesa de los argentinos.
Eliminarlas por completo, en un contexto de equilibrio fiscal sostenido a fuerza de recortes en jubilaciones, universidades y obra pública, implica una transferencia directa de ingresos desde el conjunto de la sociedad hacia los grandes exportadores y propietarios de tierra. No es casual que la promesa se haga ante la SRA y no ante los pequeños productores o los consumidores.
La discusión sobre el agro no debería reducirse a retenciones sí o no, sino a qué modelo de desarrollo rural queremos: uno concentrado y primarizado, o uno que agregue valor, sostenga a los pequeños y medianos productores y ponga la renta de la tierra al servicio de un proyecto nacional.
Con información de Clarín.
