Jaque al suministro global: Irán responde a la agresión sionista con el cierre de Ormuz y pone en vilo la hegemonía energética
Tras la criminal escalada de Israel contra el Líbano y las fuerzas de Hezbollah, la República Islámica de Irán ejerce su soberanía estratégica bloqueando la arteria vital del petróleo mundial. El Eje de la Resistencia advierte que no tolerará más incursiones impunes en la región.
En una respuesta contundente a la política de tierra arrasada que el régimen de Israel viene ejecutando en el sur del Líbano, Teherán ha decidido mover su pieza más pesada en el tablero global: el cierre total del Estrecho de Ormuz. La medida, que suspende el tránsito de la vía por donde circula el 20% del crudo mundial, es una reacción directa al último ataque israelí contra posiciones de Hezbollah, un acto que la diplomacia iraní califica como una "violación intolerable de la soberanía regional".
El Estrecho de Ormuz: El último recurso de la soberanía
Para el mundo multipolar que asoma, el Estrecho de Ormuz no es solo un accidente geográfico, sino la garganta de la economía capitalista central. Al cerrar el paso, Irán no solo protege sus fronteras, sino que lanza un mensaje claro a las potencias imperiales: la seguridad en el Golfo Pérsico es indivisible. Si no hay paz para los pueblos del Líbano y Palestina, no habrá tranquilidad para las rutas comerciales que alimentan al Norte Global.
Las autoridades iraníes han sido taxativas: cualquier buque que intente violar la zona de exclusión sin autorización será interceptado o destruido. Esta decisión sitúa al mercado energético en una situación de pánico, con el barril de petróleo disparándose en los mercados internacionales, una consecuencia directa de la intransigencia de los aliados de Israel.
El doble rasero internacional y la resistencia popular
Mientras los organismos internacionales —muchas veces mudos ante las masacres en Gaza y el Líbano— se apresuran a condenar la medida de Teherán, desde una visión progresista y nacional se observa una realidad distinta. El "orden basado en reglas" que pregona Estados Unidos parece aplicarse solo cuando sus intereses están en juego.
- Impacto en la Argentina: Esta crisis global vuelve a poner sobre la mesa la necesidad urgente de nuestra soberanía energética. En un mundo en llamas, depender de los precios internacionales y de las rutas controladas por el imperio es una debilidad que el proyecto nacional y popular debe revertir con inversión propia.
Hacia un nuevo equilibrio de fuerzas
La escalada es total. La advertencia iraní de destruir cualquier embarcación que desafíe el bloqueo es el lenguaje de un país que ha aprendido que la diplomacia del diálogo es estéril ante la diplomacia de los misiles que ejerce el eje Tel Aviv-Washington.
