Trump profundiza el asedio criminal contra Cuba: Un nuevo zarpazo imperialista que busca disciplinar a la Patria Grande

En una escalada que vulnera todo derecho internacional, la administración estadounidense recrudece el bloqueo contra la Isla de la Libertad. No es solo un ataque a Cuba; es el despliegue de un estado de excepción regional que intenta asfixiar los proyectos soberanos de América Latina.

Trump profundiza el asedio criminal contra Cuba: Un nuevo zarpazo imperialista que busca disciplinar a la Patria Grande
Trump profundiza el asedio criminal contra Cuba

En una escalada que vulnera todo derecho internacional, la administración estadounidense recrudece el bloqueo contra la Isla de la Libertad. No es solo un ataque a Cuba; es el despliegue de un estado de excepción regional que intenta asfixiar los proyectos soberanos de América Latina.

El imperio no descansa en su afán de tutelar los destinos de nuestra región. En las últimas horas, Donald Trump ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca al bloqueo genocida que pesa sobre la hermana República de Cuba desde hace décadas. Esta vez, las medidas no solo buscan profundizar el ahogo económico sobre el pueblo cubano, sino que consolidan una doctrina de "estado de excepción" que la derecha continental aplaude desde sus cómodos despachos serviles a Washington.

Este movimiento no es una sorpresa, pero sí una alarma roja. Se trata de un intento explícito de quebrar la voluntad de resistencia de un pueblo que decidió, hace mucho tiempo, que su destino no se escribe en inglés. Al endurecer las restricciones y perseguir los suministros básicos, Trump busca generar un caos social que justifique futuras intervenciones, repitiendo el viejo manual de la CIA para América Latina.

El retorno de la Doctrina Monroe

Desde la perspectiva de la Patria Grande, este asedio es la expresión más cruda de la Doctrina Monroe: "América para los (Norte)americanos". Trump no actúa solo; cuenta con el silencio cómplice de las oligarquías locales y de los gobiernos de derecha que, en lugar de defender la autodeterminación de los pueblos, prefieren actuar como lacayos del Departamento de Estado.

La instauración de este estado de excepción busca normalizar la persecución política y el lawfare a escala regional. Lo que hoy le hacen a Cuba a través del bloqueo, mañana lo aplican contra cualquier gobierno popular que ose redistribuir la riqueza o nacionalizar recursos estratégicos. Es el castigo disciplinador para quienes se atreven a levantar la cabeza frente al capital financiero internacional.

La solidaridad: Nuestra respuesta organizada

Ante la ofensiva del norte, el campo nacional y popular debe responder con la unidad de los pueblos. Como nos enseñaron los grandes líderes de nuestra historia, desde San Martín y Bolívar hasta Perón, Néstor y Cristina, la única defensa frente al atropello imperial es la integración regional.

Cuba, la isla que envía médicos donde otros mandan bombas, no está sola. La militancia progresista de la Argentina y de todo el continente rechaza categóricamente estas medidas inhumanas. No hay "libertad" en el asedio; no hay "democracia" en el hambre de un pueblo.

Defender a Cuba hoy es defender la posibilidad de una Argentina soberana, de una región integrada y de un mundo donde la justicia social esté por encima del lucro de las corporaciones. Frente al odio imperialista, oponemos la organización popular y la certeza de que, tarde o temprano, los pueblos vencerán.