Resistencia y Traición: Quiénes defendieron al pueblo y quiénes pactaron el desguace de los derechos laborales en el Senado
En una jornada sombría para la clase trabajadora argentina, el Senado de la Nación se convirtió en el escenario de una nueva embestida contra la justicia social. Mientras el bloque nacional y popular se plantó firme contra la precarización, un sector de la política decidió darle la espalda a la historia y votar a favor del capital concentrado.
En una jornada sombría para la clase trabajadora argentina, el Senado de la Nación se convirtió en el escenario de una nueva embestida contra la justicia social. Mientras el bloque nacional y popular se plantó firme contra la precarización, un sector de la política decidió darle la espalda a la historia y votar a favor del capital concentrado.
La Cámara de Alta fue testigo de una línea divisoria clara: de un lado, quienes entienden que donde hay una necesidad nace un derecho; del otro, quienes ven al trabajador como un simple costo a reducir. La reforma laboral, disfrazada de "modernización" por el gobierno de turno y sus aliados, busca herir de muerte la columna vertebral del movimiento nacional: la dignidad de quienes producen la riqueza del país.
Los guardianes de las conquistas: El bloque de la dignidad
Frente al avance del ajuste y la quita de derechos, el interbloque de Unión por la Patria (UxP), junto a legisladores con conciencia federal, se mantuvo como el último bastión de resistencia en el recinto.
Nombres como los de Wado de Pedro, Juliana Di Tullio, José Mayans, Alicia Kirchner y Mariano Recalde encabezaron la negativa rotunda. No fue solo un "no" legislativo; fue un "no" a la destrucción de las indemnizaciones, un "no" a la extensión de los períodos de prueba que solo sirven para la rotación de la miseria, y un "no" rotundo al blanqueo que premia a los evasores mientras castiga al laburante.
Estos 33 senadores y senadoras (incluyendo figuras como Anabel Fernández Sagasti y Jorge Capitanich desde la militancia de sus provincias) comprendieron que no se negocia con el hambre del pueblo. Representan a esa Argentina que no se arrodilla ante los mandatos del FMI ni ante las cámaras empresariales que añoran un país sin sindicatos.
El muro de la infamia: Los que votaron contra el pueblo
Del otro lado, la alianza entre la derecha recalcitrante de La Libertad Avanza (LLA), el PRO y una UCR que ha olvidado por completo los principios de Hipólito Yrigoyen, consumó la entrega.
Es doloroso, pero necesario, señalar a los "colaboracionistas" que permitieron que este atropello avanzara. Senadores como Luis Juez, Carolina Losada y Rodolfo Suárez actuaron como escribanos de un proyecto que busca retrotraer a la Argentina a principios del siglo XX.
Sin embargo, el párrafo más amargo se lo llevan los denominados "disidentes" y sectores del "Peronismo Federal". La historia será implacable con aquellos que, habiendo sido elegidos bajo banderas populares o en nombre de sus provincias, terminaron siendo funcionales al esquema de despojo. Nombres como los de Carlos "Camau" Espínola y Alejandra Vigo quedarán marcados como quienes, en el momento de mayor necesidad, prefirieron el pacto de pasillo por sobre el mandato de las urnas y el bienestar de los trabajadores que dicen representar.
¿Qué se votó realmente?
Lo que la derecha llama "flexibilización" no es otra cosa que precarización absoluta. Bajo el argumento de "generar empleo", lo que se aprobó es:
- La eliminación de multas por trabajo no registrado: Un cheque en blanco para la negrería patronal.
- La modificación del régimen de indemnizaciones: Cambiar el derecho al resarcimiento por un fondo que el propio trabajador financia.
- El estiramiento del período de prueba: Un sistema de "usar y tirar" trabajadores.
La lucha continúa
A pesar de este retroceso legislativo, el espíritu de la justicia social no se apaga con una votación viciada de intereses ajenos al bienestar general. Como nos enseñó la historia, los derechos se conquistan y se defienden en la calle, en las fábricas y en cada lugar de trabajo.
La lista de los que votaron a favor será recordada cada vez que un joven sea despedido sin causa o que un abuelo vea peligrar su futuro. La lista de los que votaron en contra será la base sobre la cual reconstruiremos, más temprano que tarde, la Argentina de la producción, el pleno empleo y la felicidad del pueblo.
¡La patria no se vende, los derechos se defienden!
