¡Unidad de los trabajadores! La UTA se suma al Paro Nacional: Un freno contundente al proyecto de esclavitud laboral
En una jornada que marca un punto de inflexión en la resistencia contra el modelo de hambre y exclusión, la Confederación General del Trabajo (CGT) consolidó un apoyo estratégico fundamental. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó su adhesión total a la huelga nacional, garantizando que el próximo cese de actividades sea un grito ensordecedor que paralice el país en defensa de la dignidad obrera.
En una jornada que marca un punto de inflexión en la resistencia contra el modelo de hambre y exclusión, la Confederación General del Trabajo (CGT) consolidó un apoyo estratégico fundamental. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó su adhesión total a la huelga nacional, garantizando que el próximo cese de actividades sea un grito ensordecedor que paralice el país en defensa de la dignidad obrera.
La decisión de los trabajadores colectiveros no es solo una cuestión de logística; es un acto de solidaridad de clase. Al sumarse a la medida, el transporte —columna vertebral del movimiento económico— se pone al servicio de la lucha contra una "reforma laboral" que no es otra cosa que un intento de retroceder un siglo en materia de derechos.
El "Rodrigazo" de derechos que pretenden imponer
El proyecto que impulsa el Ejecutivo nacional busca herir de muerte la columna vertebral del movimiento obrero organizado. Bajo el falso eslogan de la "modernización", la derecha pretende:
- Pulverizar las indemnizaciones, dejando al trabajador a merced del humor patronal.
- Extender periodos de prueba que son, en realidad, licencias para el fraude laboral y la precarización.
- Atacar los convenios colectivos, esa herramienta peronista que iguala hacia arriba y protege al más débil frente al poder concentrado del capital.
La respuesta de un pueblo que no se arrodilla
Desde la central obrera fueron claros: no hay margen para más ajuste sobre las espaldas de quienes producen la riqueza de la Patria. La adhesión de la UTA desarticula los intentos del gobierno por minimizar el impacto de la protesta. Sin colectivos, no hay "normalidad" posible en una Argentina que ve cómo sus salarios se licúan mientras las empresas de energía y el sector financiero baten récords de ganancias.
Esta unidad de acción entre los gremios industriales, de servicios y de transporte recuerda las mejores tradiciones del trasvasamiento generacional y la lucha de masas. No se trata solo de defender un sueldo; se trata de defender un modelo de país donde el trabajo sea el gran ordenador social y no una mercancía descartable.
El mensaje para la Rosada
La movilización que se avecina será el termómetro de un descontento que crece en las barriadas y en las fábricas. El peronismo, como expresión política del movimiento obrero, se planta junto a los movimientos sociales y las fuerzas progresistas para decir: No pasarán. La reforma laboral es el límite ético y político que el pueblo organizado le pone a la ambición de la oligarquía y sus personeros de turno.
La historia es clara: cada vez que intentaron arrebatarnos la alegría y los derechos, encontraron a un movimiento obrero de pie. Este febrero de 2026, la Argentina detendrá su marcha para recordarle a los poderosos que la única verdad es la realidad, y la realidad es que el pueblo no va a ser el convite de piedra de su fiesta financiera.
