El mapa de la desigualdad: Chubut y Entre Ríos lideran el aumento de alimentos mientras el Norte pone el cuerpo al ajuste

El inicio de 2026 nos devuelve una imagen dolorosa de nuestra Patria: la de un federalismo herido por la especulación y la ausencia de un Estado protector. El último informe del "Changuito Federal" revela que Chubut y Entre Ríos fueron las provincias donde más se encareció la canasta básica en enero, con subas del 3%, superando incluso el promedio nacional.

El mapa de la desigualdad: Chubut y Entre Ríos lideran el aumento de alimentos mientras el Norte pone el cuerpo al ajuste
El mapa de la desigualdad

El inicio de 2026 nos devuelve una imagen dolorosa de nuestra Patria: la de un federalismo herido por la especulación y la ausencia de un Estado protector. El último informe del "Changuito Federal" revela que Chubut y Entre Ríos fueron las provincias donde más se encareció la canasta básica en enero, con subas del 3%, superando incluso el promedio nacional.

Pero detrás de la frialdad de los números, lo que emerge es un mecanismo de transferencia de recursos desde las mesas de los trabajadores hacia los balances de las grandes corporaciones alimenticias, que siguen fijando precios con total impunidad ante la mirada complaciente del gobierno central.

El castigo a las provincias: Una inflación que no perdona fronteras

Mientras el relato oficial insiste con una supuesta "estabilización", la realidad en las góndolas de Trelew, Comodoro Rivadavia y Paraná cuenta otra historia. El hecho de que Chubut —una provincia que le entrega energía y recursos naturales a la Nación— y Entre Ríos —corazón de la producción de alimentos— encabecen los aumentos, demuestra que el actual modelo económico castiga a quienes producen la riqueza.

En la Patagonia, el costo de llenar el changuito ya rompió la barrera de los $900.000. Santa Cruz encabeza este ranking de la carestía con un costo de $911.587, seguida de cerca por Chubut con $903.640. Vivir en el sur se ha transformado en una misión de supervivencia para la clase trabajadora.

La trampa del "precio bajo" en el Norte

El informe destaca que las provincias del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA), como Misiones ($798.252) o La Rioja ($807.716), presentan los valores nominales más bajos. Sin embargo, para un análisis con conciencia de clase, este dato es engañoso.

La verdadera medida de la injusticia es el esfuerzo relativo: en el Norte, llenar ese "changuito económico" llega a absorber casi el 30% de dos salarios familiares registrados. Es decir, el trabajador del Norte debe destinar el doble de su esfuerzo que un trabajador de otras regiones para poner un plato de comida en la mesa.

"No hay federalismo posible si el acceso al pan depende del código postal. La libertad de precios es, en realidad, la libertad del poderoso para saquear el bolsillo del humilde."

Un llamado a la soberanía alimentaria

Esta dispersión de precios y el impacto desigual sobre los ingresos son el resultado directo de un modelo que ha renunciado a regular los mercados. El desmantelamiento de las políticas de precios de referencia y el fomento a la concentración económica han dejado a las provincias a merced de los intermediarios y los monopolios de la logística.

La solución no vendrá de la mano de más mercado, sino de una reconstrucción de los lazos solidarios y estatales:

  • Empresas públicas de alimentos que compitan y frenen la especulación.
  • Fortalecimiento de las economías regionales para que lo que se produce en la provincia se consuma en la provincia, eliminando los fletes abusivos.
  • Paritarias libres y soberanas que no solo empaten a la inflación, sino que recuperen el terreno perdido frente al capital.

Enero nos deja una lección clara: mientras el gobierno nacional se jacta de planillas de Excel que cierran con la gente afuera, el pueblo riojano, entrerriano y patagónico sigue luchando para que el "changuito" no sea el símbolo de su exclusión.