El mito del "éxito" fiscal choca contra el bolsillo: el 76% exige recomponer ingresos antes que congelar la economía
Un estudio del consultor Hugo Haime revela la insostenibilidad del programa de Gobierno. Frente a salarios de miseria y la pérdida de empleo, el relato oficial pierde efectividad: más de la mitad de la población anticipa un futuro peor y se resquebraja el piso electoral del oficialismo.
La ficción de la estabilidad a costa del hambre popular encontró su límite en la realidad objetiva. Un reciente estudio de la consultora Hugo Haime expone la profunda fractura entre el dogmatismo del Poder Ejecutivo y las urgencias del pueblo trabajador: el 76% de los consultados exige priorizar la recomposición de los ingresos por sobre la dogmática meta de contención inflacionaria, la cual solo convence al 22%.
El informe desnudó que el principal problema cotidiano de los argentinos ya no es la variación de precios, sino la insuficiencia estructural de los salarios y la amenaza creciente de la desocupación. El 53% denuncia que el Gobierno no controla la inflación y que el dinero no alcanza, mientras que un 33% adicional advierte que, aun con precios amesetados, la pérdida del poder adquisitivo torna inviable la subsistencia. La desaprobación de la gestión alcanza un categórico 63%.
Esta encerrona económica empieza a fracturar la base política de La Libertad Avanza: un 29,7% de sus votantes en el balotaje se declara francamente decepcionado, al constatar que el "sacrificio" exigido no era un peaje temporario hacia el bienestar, sino una transferencia sistemática de recursos desde los sectores populares hacia los grupos concentrados y la especulación financiera.
Desde una perspectiva nacional y popular, la ecuación es clara: la inflación no se combate destruyendo la capacidad de consumo de la clase trabajadora ni paralizando el aparato productivo nacional. La paz de los cementerios macroeconómica —que el capital financiero celebra mientras se profundiza la recesión— destruye el tejido social e incita al desencanto democrático.
Frente a un panorama donde el 52% vaticina que la situación económica empeorará en los próximos doce meses, la exigencia colectiva de trabajo digno, paritarias libres y soberanía económica emerge como el único dique de contención viable frente al modelo de exclusión.
