¡La Patria no se vende! Masiva movilización y paro nacional contra el zarpazo oficialista a los derechos trabajadores

En una jornada histórica de resistencia popular, las centrales obreras y los movimientos sociales ganan las calles para frenar la nefasta "Reforma Laboral" que el oficialismo pretende imponer a espaldas del pueblo. Mientras el Congreso sesiona bajo un vallado que evidencia el miedo al sentimiento popular, la clase trabajadora le dice basta al ajuste y a la entrega de la soberanía.

¡La Patria no se vende! Masiva movilización y paro nacional contra el zarpazo oficialista a los derechos trabajadores
¡La Patria no se vende! Masiva movilización.

En una jornada histórica de resistencia popular, las centrales obreras y los movimientos sociales ganan las calles para frenar la nefasta "Reforma Laboral" que el oficialismo pretende imponer a espaldas del pueblo. Mientras el Congreso sesiona bajo un vallado que evidencia el miedo al sentimiento popular, la clase trabajadora le dice basta al ajuste y a la entrega de la soberanía.

Este 19 de febrero de 2026 quedará grabado en la memoria de la lucha obrera. En una Buenos Aires que arde, no solo por el clima sino por la indignación de un pueblo que ve sus conquistas amenazadas, el oficialismo intenta avanzar con la votación de una ley que, bajo el eufemismo de "modernización", esconde la claudicación absoluta frente a los sectores concentrados de la economía y el FMI.

El Congreso: Un búnker de espaldas al pueblo

Desde temprano, el palacio legislativo amaneció sitiado por fuerzas de seguridad, una postal clásica de los gobiernos que legislan contra los intereses de la mayoría. Puertas adentro, el oficialismo y sus aliados circunstanciales operan para conseguir un quórum que tiene olor a entrega. El objetivo es claro: desmantelar la Ley de Contrato de Trabajo, facilitar los despidos arbitrarios y liquidar la indemnización, el último refugio del trabajador frente a la prepotencia patronal.

La respuesta de los humildes: Unidad de los trabajadores

La respuesta no se hizo esperar. El paro nacional es total. La CGT, las CTA y los movimientos de la economía popular han confluido en una unidad de acción que desarma el discurso oficialista de la división.

"No estamos discutiendo solo un artículo de una ley; estamos defendiendo la dignidad de nuestras familias y el modelo de país que soñó Perón y construyó el pueblo. Si tocan a uno, nos tocan a todos", expresó un referente sindical en las inmediaciones de la Plaza del Congreso, rodeado de una marea de banderas celestes y blancas.

Un modelo de hambre vs. la Justicia Social

La reforma que se debate hoy busca retrotraer a la Argentina a principios del siglo XX, eliminando la ultraactividad de los convenios colectivos y promoviendo una precarización que solo genera trabajadores pobres y empresarios ricos. Para la ideología peronista de izquierda, esta ley es el corazón de un proyecto político que busca convertir a la Argentina en una factoría de servicios baratos para el mercado global.

La jornada sigue siendo "caliente". Los reportes de las provincias indican que el cese de actividades es contundente de Ushuaia a La Quiaca. El mensaje a los legisladores es uno solo: no traicionen el mandato popular.

El escenario que viene

Si el oficialismo logra imponer su mayoría automática, se abrirá una nueva etapa de judicialización y resistencia en cada puesto de trabajo. Sin embargo, la foto de hoy es una victoria de la movilización: el pueblo ha recuperado la iniciativa política y le ha recordado al poder real que, en Argentina, los derechos no se negocian.