El eje del odio en Madrid: PP y Vox se abrazan en una cruzada xenófoba contra la dignidad de los migrantes

En una nueva muestra de la radicalización de la derecha española, el Partido Popular y la ultraderecha de Vox sellaron una alianza en Madrid para atacar las políticas de integración del PSOE. Bajo el falso argumento del "premio a la ilegalidad", buscan estigmatizar a quienes huyen del hambre y la guerra, replicando las recetas de exclusión que la derecha global intenta imponer en todo el mundo.

El eje del odio en Madrid: PP y Vox se abrazan en una cruzada xenófoba contra la dignidad de los migrantes
El eje del odio en Madrid

En una nueva muestra de la radicalización de la derecha española, el Partido Popular y la ultraderecha de Vox sellaron una alianza en Madrid para atacar las políticas de integración del PSOE. Bajo el falso argumento del "premio a la ilegalidad", buscan estigmatizar a quienes huyen del hambre y la guerra, replicando las recetas de exclusión que la derecha global intenta imponer en todo el mundo.

La capital española se convirtió una vez más en el escenario de un espectáculo lamentable para la democracia y la justicia social. El Partido Popular (PP), cada vez más mimetizado con el discurso de la reacción, y los herederos del franquismo agrupados en Vox, han decidido unificar sus banderas en una ofensiva contra los sectores más postergados: los trabajadores migrantes.

Denuncian, con un cinismo que asombra, que el gobierno de Pedro Sánchez "premia" a quienes llegan a suelo europeo sin papeles. Lo que la derecha llama "premio", para el campo popular es simplemente la garantía mínima de derechos humanos y el reconocimiento de la dignidad de las personas que son víctimas de un orden mundial profundamente injusto y extractivista.

La estigmatización como herramienta política

La migración es un derecho humano y, muchas veces, una consecuencia directa del saqueo que las potencias coloniales —las mismas que hoy cierran sus fronteras— han ejercido históricamente sobre el Sur Global.

El discurso de Ayuso y Abascal no es nuevo, pero sí peligroso. Al señalar al migrante como un "privilegiado" que recibe ayuda estatal, buscan desviar la atención de los verdaderos problemas: la concentración de la riqueza en manos de unos pocos y el desmantelamiento de los servicios públicos en Madrid. Es la vieja táctica de la oligarquía: enfrentar a pobres contra pobres para que los de arriba sigan de fiesta.

El avance de la Internacional Reaccionaria

Esta unidad de acción entre el PP y Vox no es un hecho aislado. Forma parte de una Internacional del Odio que tiene sus terminales en la Argentina de Milei, en el trumpismo y en las extremas derechas europeas. Su objetivo es claro: dinamitar cualquier vestigio de Estado de Bienestar y reemplazar la solidaridad por el egoísmo meritocrático.

Entendemos que la patria es el otro, sin importar dónde haya nacido. Mientras la derecha madrileña agita el fantasma de la inseguridad y la "invasión", desde el campo nacional y popular reivindicamos la necesidad de una regularización masiva que otorgue derechos laborales y sociales a quienes ya forman parte de la clase trabajadora española, aportando con su esfuerzo al crecimiento del país.

Por una Patria Grande y un mundo sin muros

Frente a la xenofobia institucionalizada, la respuesta debe ser la organización y la lucha por la justicia social. No podemos permitir que el discurso del odio se normalice en las instituciones. La defensa de los migrantes es la defensa de la clase obrera en su conjunto; si se vulneran los derechos de los más débiles, se están vulnerando los derechos de todos.

La historia nos ha enseñado que el fascismo siempre empieza señalando a un "otro" como culpable de las miserias del sistema. Hoy son los migrantes en Madrid, mañana serán los sindicatos, y pasado, cualquiera que se atreva a cuestionar el privilegio de las élites.