¡El país se planta!: El transporte define un paro total para frenar la reforma esclavista en el Congreso
Los gremios del sector, columna vertebral del movimiento obrero, ratifican la unidad para este miércoles. Mientras el oficialismo busca rematar derechos conquistados en la calle, el transporte paraliza la producción para exigir que no se entregue el futuro de la clase trabajadora.
Este miércoles, la Argentina no será la misma. En una muestra de unidad y conciencia de clase, los gremios del transporte han decidido decir "basta". La Mesa Nacional del Transporte, con el respaldo de la CGT y las dos CTA, confirmó un Paro Nacional que dejará los motores en silencio y las vías vacías, en coincidencia con el debate de la mal llamada "Reforma Laboral" en el Congreso de la Nación.
Lo que el poder económico y sus voceros mediáticos califican como una "modernización", el campo popular lo identifica por su nombre real: un retroceso al siglo XIX.
La unidad como respuesta al ajuste
La decisión no fue azarosa. Fue el resultado de un plenario donde la mística sindical se impuso sobre los intentos de división. Los principales referentes del sector (Camioneros, Aeronavegantes, La Fraternidad, y las bases marítimas y portuarias) comprendieron que nadie se salva solo:
- Defensa del Convenio: La reforma pretende dinamitar las indemnizaciones y flexibilizar la jornada laboral.
- Soberanía en Riesgo: El paro también denuncia el intento de privatización de Aerolíneas Argentinas y el desguace del sistema ferroviario.
- El Salario no es Ganancia: Se mantiene el reclamo histórico por la quita de impuestos que saquean el bolsillo de quienes mueven la patria.
El Congreso: ¿Escribanía del poder o casa del pueblo?
Mientras los senadores y diputados debaten entre cuatro paredes, afuera rugirá el sentimiento de los humildes. La movilización que acompañará la medida de fuerza busca rodear el Palacio Legislativo para advertirle a la política que la dignidad del trabajador no es una variable de ajuste para los balances de las multinacionales.
"No estamos discutiendo solo un día de trabajo; estamos discutiendo si nuestros hijos van a tener aguinaldo, vacaciones pagas y la protección de un Estado presente, o si van a quedar a merced de la voluntad del patrón", sentenciaron desde la cúpula de la Mesa Nacional del Transporte.
El impacto de una medida necesaria
Es previsible que desde los medios hegemónicos se intente demonizar la medida apelando al "caos de tránsito" o "el derecho a circular". Sin embargo, el mensaje es claro: sin trabajadores no hay país, y sin derechos no hay paz social.
Este miércoles, el transporte no para "contra la gente", para en defensa de la gente. Porque el derecho a trabajar solo es pleno cuando el trabajo es digno y la patria es soberana.

