¿La casta era el pueblo? El gobierno de los CEOs se regala un aumento del 123% mientras condena al hambre a los estatales

En un acto de crueldad política y desprecio por la realidad social, el gabinete de Javier Milei autorizó incrementos salariales obscenos para la alta jerarquía oficial. Mientras un ministro pasará a cobrar más de 8 millones de pesos, los trabajadores del Estado son humillados con una propuesta del 1%.

¿La casta era el pueblo? El gobierno de los CEOs se regala un aumento del 123% mientras condena al hambre a los estatales
¿La casta era el pueblo?

Mientras el discurso oficial predica un "esfuerzo" que solo recae sobre las espaldas de los jubilados, los docentes y los laburantes, en los despachos de la Casa Rosada la realidad es muy distinta. Bajo el amparo de la oscuridad administrativa, se ha consolidado un asalto al erario público: los ministros y secretarios de Estado se aumentaron sus ingresos un 123% en apenas cinco meses.

Esta transferencia de recursos hacia la cúpula política no es solo un dato económico; es una provocación abierta en un país donde el consumo se desploma y las ollas populares se multiplican.

Las cifras de la infamia: De la austeridad al privilegio

El contraste es éticamente insostenible. Mientras el Gobierno se ensaña con la "grasa del Estado" para justificar despidos masivos de trabajadores que garantizan derechos básicos, la verdadera casta —aquella que hoy ocupa los ministerios— se asegura salarios de privilegio que son inalcanzables para el 99% de la población.

Cargo

Sueldo Diciembre 2025

Sueldo Mayo 2026

Incremento

Ministros y Jefe de Gabinete

$3.584.000

$8.020.066

123%

Trabajador Estatal Promedio

Canasta de miseria

+1% (Propuesta)

Desprecio

El ejército del odio y los sueldos de oro

Este esquema de salarios millonarios no solo premia la gestión del ajuste, sino que también financia estructuras de poder dedicadas a la persecución ideológica. Mientras los funcionarios se llenan los bolsillos, sostienen aparatos de comunicación —trolls y militancia rentada— dedicados a estigmatizar a quienes resisten el desguace del Estado.

No es casualidad: necesitan funcionarios bien pagos y disciplinados para ejecutar el plan de entrega de la soberanía nacional. Para los que trabajan, hay "motosierra"; para los que firman los decretos del saqueo, hay "lluvia de millones".

Justicia Social o Privilegio de Clase

Este aumento representa la claudicación de cualquier ética de gobierno. No hay "déficit cero" que valga cuando el ahorro se construye sobre la malnutrición infantil y se gasta en los lujos de una burocracia que desprecia lo público.

La paritaria del 1% para los estatales no es una imposibilidad fiscal, es una decisión política de disciplinamiento. El mensaje del gobierno es claro: el Estado debe ser pequeño para el pueblo, pero generoso para los sirvientes del capital financiero.

Frente a esta redistribución regresiva del ingreso, la organización popular se vuelve el único camino. No podemos permitir que, mientras el pueblo espera un milagro para llegar a fin de mes, la "nueva política" se transforme en una aristocracia rentista a costa del sacrificio de los de abajo.


Donde hay una necesidad, nace un derecho; donde hay un funcionario con 8 millones de sueldo y un pueblo con hambre, nace la urgencia de la lucha.