Pan y miseria: La caída de una emblemática cadena porteña, otra víctima del modelo de hambre y desindustrialización
El cierre y la convocatoria de acreedores de una histórica panadería de la Ciudad no es un hecho aislado. Es el resultado directo de la asfixia financiera, la caída estrepitosa del consumo popular y unos tarifazos que vuelven inviable cualquier proyecto productivo. Mientras el gobierno celebra "superávits" de laboratorio, las familias trabajadoras quedan en la calle.
La crisis económica que atraviesa el país, profundizada por un modelo que desprecia el mercado interno y rinde culto a la timba financiera, se cobró una nueva víctima en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires. Una reconocida cadena de panaderías, que supo ser símbolo de calidad y empleo para decenas de familias, ha ingresado en concurso preventivo de crisis, dejando tras de sí un tendal de cheques rechazados y una incertidumbre angustiante para sus trabajadores.
No es "falta de competitividad" ni "mala suerte empresarial". Lo que estamos viendo es la crónica de una muerte anunciada para las PyMEs nacionales. Cuando el poder adquisitivo de los salarios se pulveriza, el primer lugar donde impacta es en la mesa de los argentinos. Si el pueblo no tiene para el pan, el sistema productivo se desmorona.
La pinza del ajuste: Tarifazos y caída del consumo
El escenario que llevó a esta cadena al abismo es el mismo que enfrentan miles de comercios de barrio:
- Asfixia por costos: Los aumentos desmedidos en la harina, los insumos básicos y, fundamentalmente, las facturas de luz y gas, han transformado a los hornos en máquinas de generar deuda.
- Caída del consumo interno: Con una clase media empobrecida y sectores populares bajo la línea de indigencia, el consumo de productos que antes eran cotidianos se ha vuelto un lujo prohibitivo.
- Desamparo financiero: Los cheques rechazados son el síntoma de una cadena de pagos rota. En un país con tasas de interés por las nubes y sin crédito para la producción, el pequeño y mediano empresario queda a merced de los buitres financieros.
Detrás de los números: El drama de los trabajadores
Para la visión tecnocrática y neoliberal, esto es apenas un balance en rojo. Para el peronismo es la perdida de justicia social.
