La ilusión del "no hay plata" se resquebraja ante el peso de la realidad social

El informe de abril de Zuban Córdoba revela un rechazo mayoritario a la continuidad del modelo libertario, impulsado por el deterioro económico, la pérdida de soberanía y el fin del relato de transparencia.

La ilusión del "no hay plata" se resquebraja ante el peso de la realidad social
La ilusión del

El escenario político nacional atraviesa un punto de inflexión estructural. Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba correspondiente a abril de 2026, el 60,7% de la población rechaza de forma tajante una eventual reelección de Javier Milei. Este dato no es un frío indicador estadístico; representa el agotamiento de un contrato social basado en promesas de bienestar a costa del sacrificio popular y la entrega de los recursos nacionales.

La economía, eje de la independencia de cualquier nación, es el principal motor del desencanto. El 47% de quienes no renovarían su apoyo señalan la mala gestión económica como la causa primordial. Para los sectores populares, este proceso se traduce en la pulverización del poder adquisitivo y la destrucción sistemática del entramado productivo. El "ajuste" ha dejado de ser una consigna contra una supuesta élite para convertirse en un ataque directo al salario y a la justicia social.

Un dato emergente y corrosivo para el oficialismo es el factor ético. El relato de la "anti-casta" se desmorona ante denuncias de irregularidades en contrataciones y designaciones: un 21,5% de los detractores ya identifican a la corrupción como un motivo central de rechazo. Esta percepción de inmoralidad en la gestión pública horada el núcleo identitario del gobierno y pone en duda su pretendida superioridad moral.

Incluso en el electorado que lo llevó al poder, el desgaste es inocultable: un 33,9% de sus votantes originales manifiesta haber reducido o retirado su apoyo. La base electoral reactiva al peronismo (21,6%) ya no alcanza para compensar el malestar de quienes ven sus promesas incumplidas (24,7%).

Sin embargo, el informe advierte sobre una crisis de representación: el 60,3% percibe a la oposición desorganizada. El desafío es imperativo: reconstruir una alternativa que recupere la soberanía política y económica, devolviendo al Estado su rol de garante de la dignidad humana frente a un modelo que solo ofrece exclusión.