La tragedia invisible: El desempleo real duplica las cifras oficiales y expone el plan de descarte de Milei
Detrás del maquillaje estadístico del "déficit cero", se esconde una realidad lacerante: la desocupación ampliada —que incluye a los miles de compatriotas que el sistema ya ni siquiera deja buscar trabajo— es el doble de lo que admite el INDEC. No es un error de cálculo, es un modelo de exclusión.
Mientras el gobierno de la ultraderecha celebra en redes sociales una supuesta "estabilización" macroeconómica, en las calles de nuestras barriadas se libra una batalla desigual contra el hambre y el olvido. Un reciente informe ha desnudado lo que el peronismo viene advirtiendo desde el primer día de este experimento neoliberal: la crisis social encubierta es de una magnitud sistémica que las cifras oficiales no alcanzan a capturar.
Según los datos analizados, la desocupación ampliada ha alcanzado niveles alarmantes, duplicando la tasa de desempleo que el INDEC comunica mensualmente. Este concepto no es una abstracción técnica; es el rostro de millones de argentinos y argentinas que, desalentados por la falta de oportunidades y el derrumbe de la industria nacional, han dejado de buscar activamente un empleo porque el sistema les ha cerrado todas las puertas.
El ejército de los "desalentados": La exclusión como política de Estado
La diferencia entre el desempleo "oficial" y el "real" radica en la trampa de la metodología: solo se cuenta como desocupado a quien buscó trabajo en las últimas semanas. Pero, ¿qué pasa con el obrero metalúrgico que vio cerrar su fábrica? ¿Qué pasa con la madre de familia que ya no puede costear el transporte para ir a una entrevista que sabe que no conduce a nada?
"No es que no quieran trabajar; es que el modelo de Milei y Caputo ha destruido el tejido productivo de tal manera que buscar empleo se ha vuelto un lujo prohibitivo. Estamos ante una 'licuadora' humana que arroja a los trabajadores a la marginalidad", explican economistas vinculados al campo popular.
Esta desocupación encubierta es el combustible que utiliza el capital concentrado para disciplinar a quienes aún tienen un puesto de trabajo, presionando los salarios a la baja bajo la amenaza constante del despido. Es la vieja receta del capitalismo de descarte: un ejército de reserva desesperado para garantizar ganancias extraordinarias a la casta empresarial.
Ajuste salvaje y soberanía en riesgo
El informe es contundente: el aumento de la subocupación demandante y el fenómeno de los "trabajadores pobres" —aquellos que tienen empleo pero no llegan a cubrir la canasta básica— configuran un escenario de emergencia social. El ajuste no lo está pagando la política, lo están pagando los pibes que ven sus platos vacíos y los abuelos que no pueden comprar sus remedios.
Entendemos que el trabajo es el gran organizador social. Sin una política activa de industrialización, sin la defensa de las PyMEs y sin un Estado presente que intervenga para redistribuir la riqueza, el destino que nos propone la Libertad Avanza es el de una colonia exportadora de materias primas con un 50% de su población sobrante.
Conclusión: La única verdad es la realidad
Los números fríos de la planilla de Excel de Caputo no pueden tapar el grito de un pueblo que sufre. La justicia social no es una "aberración", como dice el Presidente; es la única garantía de paz social y dignidad nacional.
Recuperar el pleno empleo con salarios dignos no es un sueño romántico, es un imperativo político. Mientras el gobierno insista en su plan de miseria planificada, la resistencia se construirá en cada fábrica que resista, en cada comedor que se organice y en cada trabajador que se niegue a ser invisibilizado por una estadística oficial.
La Patria no es una empresa, y los trabajadores no son descartables.
cuartaposicion
