Freno al garrote imperial: El revés judicial a Trump desnuda el fracaso de la extorsión económica como política global
En un fallo que resuena como un límite a la prepotencia unilateral del Norte, la Corte Suprema de los Estados Unidos ha declarado inconstitucionales los aranceles impuestos por el régimen de Donald Trump. No se trata simplemente de una cuestión técnica; es el reconocimiento del abuso de poder de un mandatario que intentó utilizar el comercio internacional como una soga al cuello de las naciones, especialmente contra los proyectos populares de nuestra Patria Grande.
En un fallo que resuena como un límite a la prepotencia unilateral del Norte, la Corte Suprema de los Estados Unidos ha declarado inconstitucionales los aranceles impuestos por el régimen de Donald Trump. No se trata simplemente de una cuestión técnica; es el reconocimiento del abuso de poder de un mandatario que intentó utilizar el comercio internacional como una soga al cuello de las naciones, especialmente contra los proyectos populares de nuestra Patria Grande.
El fin de la diplomacia del garrote arancelario
El liderazgo de Trump, basado en la coerción y la amenaza, ha sufrido un golpe demoledor. Durante su segundo mandato, el jefe de la Casa Blanca no dudó en castigar a quienes no se alineaban con sus caprichos: desde extorsionar a Europa por Groenlandia hasta imponer represalias económicas al Brasil de Lula da Silva en una abierta injerencia tras la detención de Jair Bolsonaro.
Este fallo histórico deja al líder republicano sin su herramienta predilecta de chantaje. Como bien señalan los especialistas, Trump utilizó los aranceles no para equilibrar déficits, sino como una palanca para forzar concesiones en áreas que nada tienen que ver con el comercio, como la migración en las fronteras con México y Canadá. Es la vieja receta del imperialismo: golpear primero y "negociar" después sobre las ruinas del otro.
La farsa de la prosperidad norteamericana y el daño a los de abajo
Lejos de la retórica que pretende proteger al trabajador estadounidense, estos aranceles han demostrado ser un bumerán que castiga a los sectores importadores y profundiza la inflación que hoy asfixia a las familias trabajadoras dentro de los propios Estados Unidos. La pretendida "defensa de la manufactura" ha fracasado ante la evidencia de que los países soberanos, como Brasil, simplemente deciden buscar otros mercados para no someterse a la tiranía del dólar arancelario.
Un precedente para la reparación histórica
El fallo abre una puerta que el sistema financiero internacional suele cerrar: la posibilidad de pedir reembolsos por las sumas cobradas ilegalmente. Aunque el camino judicial será largo y tortuoso —como suele serlo cuando se reclama contra el poder real—, la sentencia es clara: hubo una extralimitación del Ejecutivo que ignoró al Congreso para actuar como un monarca absoluto.
Este revés judicial coincide con un momento de debilidad política para Trump, cuya popularidad se desploma mientras los efectos nocivos de su proteccionismo de élite se vuelven innegables.
Reflexión Final: Por un orden mundial justo y multipolar
La verdadera libertad de comercio solo existe entre iguales. La caída de estos aranceles es un triunfo contra el unilateralismo prepotente. Sin embargo, no debemos bajar la guardia: el imperialismo buscará nuevas formas de coerción a través de leyes o mayorías legislativas.
