El retorno del garrote: Trump amenaza con bloquear el Estrecho de Ormuz y arrastra al mundo al borde del abismo

En un nuevo acto de piratería internacional, el inquilino de la Casa Blanca ordenó el despliegue de la Marina para asfixiar el comercio energético global. Una medida que no solo busca quebrar la soberanía de Irán, sino que impone una dictadura logística sobre los pueblos del Sur Global que dependen del crudo para su desarrollo.

El retorno del garrote: Trump amenaza con bloquear el Estrecho de Ormuz y arrastra al mundo al borde del abismo
El retorno del garrote

La historia se repite como tragedia, pero con una escala de destrucción potencialmente mayor. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido patear el tablero de la diplomacia internacional al ordenar el bloqueo del Estrecho de Ormuz, el punto neurálgico por donde circula el 20% del petróleo mundial. Bajo la excusa de la "seguridad nacional", Washington vuelve a utilizar el hambre y el desabastecimiento como armas de guerra contra los pueblos que se niegan a arrodillarse ante su hegemonía.

Ormuz: El cuello de botella de la soberanía energética

El Estrecho de Ormuz no es solo un accidente geográfico; es el termómetro de la estabilidad global. Para la doctrina del imperialismo norteamericano, controlar este paso es controlar la respiración de las economías emergentes y de sus propios "aliados" europeos y asiáticos. Al bloquearlo, Trump no solo agrede a la República Islámica de Irán, sino que lanza un mensaje de terrorismo económico al mundo entero: nadie comercia si no es bajo las condiciones impuestas por el Pentágono.

"El bloqueo es una declaración de guerra encubierta que viola el derecho internacional y la libre navegación. Es el ejercicio más crudo de la prepotencia de una potencia que se siente en decadencia y recurre a la fuerza bruta", advierten analistas de la región.

La "paz" de los cementerios y el negocio de la guerra

Detrás de la retórica incendiaria de Trump, se esconde la verdadera cara del modelo: el complejo militar-industrial y las grandes corporaciones petroleras tejanas. Al recortar el suministro global, el precio del barril se dispara, beneficiando a las multinacionales estadounidenses y hundiendo en la miseria a los países en desarrollo que deben pagar facturas energéticas impagables.

Una maniobra desesperada para:

  • Asfixiar a la multipolaridad: Golpeando las rutas de suministro de potencias como China.
  • Consolidar el colonialismo financiero: Forzando a los países a depender de la energía controlada por el eje anglosajón.
  • Distraer la crisis interna: Exportando violencia para sostener un esquema de dominación que ya no convence ni a su propio pueblo.

La resistencia de los pueblos frente al chantaje

El Estrecho de Ormuz se convierte hoy en el epicentro de la resistencia contra el unipolarismo. Irán ya ha advertido que no se quedará de brazos cruzados ante lo que considera una violación flagrante de sus aguas territoriales y su derecho al desarrollo.

La comunidad internacional, y en especial las naciones del BRICS+, enfrentan el desafío de poner un freno a este atropello. No se trata solo de petróleo; se trata de defender el derecho de los pueblos a vivir sin la amenaza constante de los bloqueos y las sanciones de la Casa Blanca.

Un invierno de incertidumbre para el Sur Global

Mientras Trump juega a la guerra desde sus campos de golf, los trabajadores del mundo verán el impacto en el precio del transporte, el pan y la calefacción.