El peronismo bonaerense ensaya la reconstrucción territorial frente al ajuste nacional
En un plenario del Movimiento Derecho al Futuro en Ramallo, el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, llamó a constituir un amplio frente nacional frente a la crisis socioeconómica, ratificando el liderazgo regional del gobernador Axel Kicillof.
En el Paseo del Puerto “Arturo Jauretche” de Ramallo —epicentro productivo del norte bonaerense—, el encuentro de la Segunda Sección Electoral congregó a más de cuatro mil militantes, dirigentes comunitarios e integrantes del sector PyME. La elección del sitio no resultó casual: Jauretche encarna la prédica histórica del pensamiento nacional y la defensa del aparato productivo frente a los modelos de desindustrialización y reprimarización.
Durante el cierre, Fernando Espinoza, intendente de La Matanza y presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), apeló a una autocrítica pragmática: "Tenemos hambre de justicia y de terminar con los errores del pasado". Sus palabras sintetizan la urgencia del movimiento popular por superar la fragmentación política y ofrecer una alternativa sólida ante el feroz impacto social del programa económico de La Libertad Avanza.
El ajuste del gobierno nacional —traducido en el desplome del consumo masivo, la pérdida del poder adquisitivo del salario y la parálisis de la obra pública— golpea con fuerza la trama productiva de los municipios industrializados y agrarios de la provincia. Ante este escenario de precarización acelerada, la reconstrucción del tejido social demanda articulación organizativa. En esa línea, Espinoza remarcó la urgencia de estructurar un frente político amplio, articulado en torno a la columna vertebral del peronismo pero capaz de contener a pequeños productores, comerciantes golpeados y trabajadores desempleados por el rumbo neoliberal.
La jornada también reconfirmó el eje estratégico que encabeza el gobernador Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires. En un contexto de asfixia presupuestaria impulsada por el Poder Ejecutivo Nacional contra las arcas provinciales, la gestión bonaerense se consolida como el principal bastión institucional de resistencia, orientado a preservar el trabajo, defender la soberanía productiva y garantizar la justicia social básica en el territorio del cual depende la estabilidad del país.
