La variable de ajuste sos vos: despidos en YPF y paro petrolero en Cuyo

La paralización de yacimientos en Mendoza expone las consecuencias del modelo de desinversión en áreas convencionales. La retirada de la petrolera estatal destruye puestos de trabajo y debilita la soberanía energética.

La variable de ajuste sos vos: despidos en YPF y paro petrolero en Cuyo
La variable de ajuste sos vos

El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Cuyo declaró un paro total de actividades en los yacimientos mendocinos tras la confirmación de despidos y suspensiones masivas. La medida de fuerza interrumpe la producción y el mantenimiento en áreas maduras, dejando en evidencia la fragilidad social que provoca el repliegue del capital en las cuencas tradicionales.

Lejos de responder a un conflicto puntual, el escenario es la consecuencia directa de una reestructuración corporativa asentada sobre la primarización y el sesgo extractivista. Bajo la premisa de concentrar inversiones en los altos márgenes de rentabilidad de Vaca Muerta, YPF avanza en la salida y cesión de campos convencionales. Sin embargo, este proceso de "desinversión eficiente" desatiende los costos sociales, transfiriendo el riesgo financiero a los trabajadores y a las economías regionales.

El impacto sobre el entramado socio-productivo es inmediato. La pérdida de puestos de trabajo directos destruye la cadena de valor local: pymes contratistas, talleres y comercios cuyanos sufren la caída drástica del consumo. Para las provincias de cuencas maduras, la retirada del Estado en su rol de motor del desarrollo territorial implica condenar a comunidades enteras al desempleo y a la migración forzada hacia los nuevos enclaves de exportación.

Detrás de este esquema subyace una disputa estructural por el concepto de soberanía energética. Cuando la principal empresa del país subordina el desarrollo integral y el pleno empleo a la maximización de dividendos para fondos de inversión, la energía deja de ser un recurso estratégico nacional para transformarse en un comodín financiero de exportación.

Frente a la lógica de mercado que liquida la industria tradicional, la resistencia sindical pone de manifiesto una verdad histórica: no hay independencia económica posible sin la preservación del trabajo argentino y el control social sobre los recursos estratégicos de la Patria.