El costo del dogma: la caída de Milei expone los límites del modelo neoliberal
La erosión del consenso del ajuste confirma que la transferencia de recursos hacia sectores concentrados destruye el entramado social y cercena el desarrollo soberano.
El último relevamiento regional de CB Global Data (agosto de 2026) expone la rápida erosión política del gobierno argentino. Con un 62,8% de rechazo y apenas un 35,1% de aprobación, Javier Milei se ubica en el lote de los mandatarios con peor imagen de Latinoamérica (puesto 15 de 18), registrando además una caída continua respecto a mediciones previas.
Lejos de tratarse de una fluctuación coyuntural de opinión pública, el guarismo sintetiza la fractura del contrato social inducida por un programa de ajuste fiscal implacable y desregulación a favor del capital financiero. La recesión impuesta, la pérdida sostenida del poder adquisitivo del salario y el ahogo al entramado productivo e industrial PyME desplazan los costos sobre los hombros de la clase trabajadora y los sectores populares. El desmantelamiento de las capacidades protectoras y reguladoras del Estado vulnera los principios elementales de la justicia social y horada la cohesión comunitaria.
El mapa regional evidencia una clara disputa de modelos. Mientras los liderazgos que priorizan la soberanía económica, la producción nacional y el consumo interno logran sostener la legitimidad popular, las experiencias alineadas con el dogmatismo de mercado sufren un rápido desgaste en cuanto la crudeza de la economía real invalida la narrativa oficial.
El desplome en la valoración del experimento ultraliberal revela una constante histórica: ningún proyecto económico despojado de equidad, soberanía política e independencia económica resulta sustentable. La acumulación a costa de la precarización social encuentra hoy sus inevitables límites sociopolíticos.
