Galperin contra la transparencia: la embestida del capital financiero para ocultar tasas usurarias de hasta el 1300%
El empresario emblemático del modelo libertario arremetió contra la exigencia regulatoria del Banco Central de publicar el Costo Financiero Total (CFT) en los créditos de Mercado Pago. En un escenario de derrumbe salarial, la plataforma capta a millones de familias trabajadoras que se endeudan para comer, mientras se acumulan denuncias judiciales por usura.
La tensión desatada entre el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, y la conducción del Banco Central encabezada por Santiago Bausili expone la verdadera naturaleza del modelo financiero vigente: la extracción desmedida de rentas sobre las necesidades básicas del pueblo trabajador. El enojo del empresario frente a la normativa que obliga a transparentar el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA) transparenta el intento de los grupos concentrados de operar sin control normativo ni escrutinio público.
El conflicto estalló luego de que simulaciones del propio arco liberal y acciones de asociaciones de consumidores revelaran que la plataforma digital impone cargas financieras que han alcanzado picos de hasta el 1370% anual. Dicha cifra representa un costo diez veces superior al promedio del sistema bancario tradicional. Frente al dato técnico, Galperin optó por descalificar el indicador oficial calificándolo de "falso", en un intento por resguardar la rentabilidad del entramado tech-financiero.
El trasfondo social de la controversia es crítico. En el marco del estancamiento económico y la pérdida del poder adquisitivo, el crédito de la billetera virtual ha dejado de ser un instrumento de consumo o inversión productiva para transformarse en un mecanismo de subsistencia. Con más de 6,7 millones de deudores —una cifra que supera la suma de toda la banca pública nacional—, Mercado Pago se consolida como el principal acreedor de los hogares informales y precarizados, que recurren al endeudamiento cotidiano para cubrir alimentos y servicios elementales.
La demanda colectiva impulsada por Consumidores Libres ante la Justicia Comercial sintetiza el dilema estructural: la disparidad entre las tasas de la banca estatal y los rendimientos exigidos por la fintech configura un esquema de transferencia neta de recursos desde las mayorías populares hacia el capital monopolizado. Detrás del discurso del libre mercado y la modernización digital, la desregulación financiera muestra su cara más severa: la desprotección del consumidor y el avance de la especulación a costa de la soberanía económica de las familias argentinas.
